La innovación y la digitalización marcan el futuro del sistema sanitario en las XIV Jornadas Nacionales de Sedisa

Redacción
Toledo ha acogido esta semana las XIV Jornadas Nacionales de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) que reúne a cerca de 2.000 directivos de la salud, un encuentro que pone el foco en el papel de la innovación, la tecnología y la estrategia en la transformación del sistema sanitario.

Bajo el lema Gestión sanitaria en la nueva era: estrategia, innovación y tecnología, la jornada ha abordado la necesidad de avanzar hacia un modelo más integrado, digital y orientado a resultados en salud. En este contexto, José Soto, presidente de Sedisa, ha subrayado que «la innovación sanitaria no consiste en incorporar tecnología, sino en mejorar los resultados en salud, la eficiencia del sistema y la experiencia del paciente, siendo necesario garantizar y evaluar su impacto real».

José Soto ha subrayado que «la innovación sanitaria consiste en en mejorar los resultados en salud, la eficiencia del sistema y la experiencia del paciente»

En la misma línea, María Hoyos, presidenta de estas jornadas y directora de gestión y servicios generales de la Gerencia de Atención Integrada de Albacete, ha incidido en la importancia de trasladar la innovación a la práctica asistencial: «Si la innovación no aterriza en la práctica asistencial y en el trayecto del paciente, no es prioritaria».

Durante el encuentro, Soto ha señalado que el Sistema Nacional de Salud (SNS) se encuentra en una fase de transición, con importantes capacidades, “pero con el reto de escalar e integrar la innovación de forma efectiva y de convertir la innovación en modelos escalables, integrados y sostenibles y en resultados para el paciente y el Sistema. En este camino, dos problemas recurrentes son la gestión del cambio cultural de las organizaciones y la financiación”.

Al respecto, el Mapa de Necesidades de Innovación en los Hospitales en España elaborado por Innova Red Salud identifica como principales líneas estratégicas la salud digital, la analítica del dato y la inteligencia artificial; la telemedicina y la monitorización remota; la medicina personalizada y las terapias avanzadas; así como la robótica y la innovación organizativa.

«Si la innovación no aterriza en la práctica asistencial y en el trayecto del paciente, no es prioritaria», ha destacado María Hoyos

En el ámbito del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), Hoyos ha destacado que el modelo de innovación se basa en «la transformación digital, el uso avanzado del dato y la inteligencia artificial, el desarrollo de la telemedicina y nuevos modelos asistenciales, la medicina personalizada y de precisión, la modernización de infraestructuras y tecnología, así como la innovación organizativa y la mejora de procesos, todo ello apoyado en la investigación y la colaboración».

Desde el ámbito institucional, Raquel Yotti, comisionada de los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) para la Salud de Vanguardia,  ha destacado que «España cuenta con una combinación de factores que, de forma integrada, nos sitúan en un escenario de oportunidad: un Sistema Nacional de Salud público y universal, capacidades científicas consolidadas y una creciente base industrial en biotecnología y salud digital».

Raquel Yotti ha señalado que «España cuenta con una combinación de factores que, de forma integrada, nos sitúan en un escenario de oportunidad»

A su vez, ha resaltado que «el Perte permite articular estos activos en torno a proyectos tractores, acelerando la transferencia del conocimiento a la práctica clínica, y orientándolos a mejorar la calidad, la eficiencia y la calidad del Sistema Sanitario».

Gestión económica y políticas públicas

En el plano de la gestión, Antonio García Blanco, coordinador de Servicios Generales y Suministros del Sescam, ha puesto el foco en la importancia de las políticas públicas para consolidar este modelo: «Las políticas públicas juegan un importante papel y deben impulsar marcos de financiación estables y orientados a resultados, fomentar la compra pública basada en valor y promover la estandarización de procesos. Además, es clave invertir en digitalización, interoperabilidad y analítica de datos, así como en planes de continuidad operativa que refuercen la capacidad de respuesta ante crisis».

Además, ha destacado el papel estratégico de los servicios no clínicos: «Los servicios no clínicos son un pilar estratégico: garantizan la eficiencia operativa, la seguridad y la experiencia del paciente. Por otro lado, una logística avanzada junto con la gestión energética sostenible y los servicios de soporte permiten optimizar costes, mejorar indicadores de calidad y posicionar al sistema como referente internacional en gestión integral».

Al respecto, Yotti, ha concluido señalando que el principal desafío sigue siendo la integración del sistema: «el principal reto es la integración: conectar capacidades que hoy aún están fragmentadas entre territorios, sectores y disciplinas. A ello se suma la necesidad de reforzar la gobernanza del dato, atraer y retener talento, y asegurar financiación estable orientada a impacto en salud».

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