factores clínicos para identificar a los pacientes con riesgo de efectos adversos

P.D.C
Las investigaciones científicas están proporcionando nuevos tratamientos del cáncer de vejiga metastásico, como es enfortumab vedotin en combinación con el inmunoterapico pendrolizumab. Para abordar más en este tema, el Dr. Enrique Grande, director del programa de cáncer de Quirónsalud explica en la plataforma Doryos este tipo de tratamiento.

Enfortumab vedotin se caracteriza por disponer de una diana que es nectina 4, una proteína que está en la superficie de la célula del tumor urotelial y que sirve como marcador donde se ancla el anticuerpo. Esta diana, que lleva un quimioterápico asociado (en este caso un inhibidor de microtúbulos similar a los taxanos), permite que el fármaco actúe de forma selectiva: el anticuerpo se une a la célula tumoral, se internaliza y libera en su interior un agente citotóxico que destruye la célula. “Esta muerte celular inducida por el tóxico desencadena también la llegada de más células inmunes impactando claramente en la supervivencia global de los pacientes”, explica el Dr. Grande.

La diana nectina 4 funciona como marcador donde se ancla el anticuerpo

La tasa de respuesta es de, aproximadamente, dos de cada tres pacientes, y uno de cada tres alcanza una respuesta completa radiológica. Además, la duración de estas respuestas supera los dos años de seguimiento, algo no observado previamente en este contexto. Sin embargo, al ser un taxano tienen una serie de efectos adversos que limitan su uso en todos los pacientes con tumores metastásicos. Aun así, el perfil de seguridad es bueno a nivel general, impactando en la calidad de vida al mejorar la tasa de respuesta, reducir el tamaño del tumor, y controlar los síntomas. Asimismo, hay que tener en cuenta que cuánto más tiempo se de el fármaco, mayor será la propensión para desarrollar una neurotoxicidad periférica, llegando a ser limitante en numerosas ocasiones.

Según los resultados de una encuesta a nivel internacional, realizada uro-oncólogos procedentes de casi 30 países, reveló que el 80% de los encuestados veían necesario disponer de una guía con factores clínicos claros para que los profesionales médicos, que no tengan tanta experiencia en el manejo o en el cáncer urotelial, puedan ayudar en la práctica clínica a seleccionar pacientes con más posibilidades de desarrollar estos efectos adversos con nuevas terapias. Esta selección de pacientes permitirá evitar estos tratamientos o considerarlo si se eligen para ofrecer una educación proactiva de los pacientes, así como un seguimiento mucho más cercano para controlar los efectos adversos y evitar complicaciones.

Factores clínicos para el uso del fármaco

Entre los factores clínicos que impedirían el uso de enfortumab vedotin con pendrolizumab, destacan las comorbilidades que ya producen los pacientes por una neurotoxicidad base; la histología distinta a la de la célula urotelial; y los pacientes con un Ecog muy deteriorado. Estos criterios fueron considerados de exclusión para la selección de pacientes para el tratamiento de los estudios de registro con enfortumab vedotin con pendrolizumab.

El Dr. Grande recalca que “todos los anticuerpos conjugados a fármacos pueden dar neumonitis, por lo que en los pacientes con enfisema, enfisemas graves o neumonitis pueden aparecer complicaciones severas, incluyendo la muerte”. Asimismo, se pueden producir alteraciones oculares, como desprendimientos de retina, sobre todo en pacientes con diabetes.

Doryos

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