ASPE aboga por reformar la Ley General de Sanidad

Redacción
El envejecimiento de la población, el incremento de la cronicidad y la incorporación de nuevas tecnologías diagnósticas y terapéuticas han transformado la demanda sanitaria. En este contexto, el modelo que recoge la Ley General de Sanidad no puede absorber en solitario la creciente demanda asistencial, según señala la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE). Desde la patronal consideran que es posible abordar una actualización profunda del modelo que permita garantizar su sostenibilidad y, especialmente, dar respuesta eficaz al creciente problema de las listas de espera.

“El sistema sanitario español ha demostrado su capacidad de resiliencia, pero no puede seguir operando con herramientas diseñadas para una realidad de hace 40 años”, señala Herminia Rodríguez, presidenta de ASPE. Según los datos más recientes del Ministerio de Sanidad, a cierre de 2025, más de 853.000 pacientes permanecían en lista de espera para una intervención quirúrgica en España, la cifra más alta registrada hasta la fecha, con una demora media de 121 días. Además, más de cuatro millones de personas aguardan una primera consulta con el especialista, con tiempos medios que superan los 100 días. Especialmente preocupante resulta el hecho de que más de uno de cada cinco pacientes espera más de seis meses para ser intervenido, una situación que impacta directamente en la calidad de vida de los ciudadanos y, en muchos casos, en la evolución de sus patologías.

ASPE considera que se puede abordar una actualización profunda del modelo actual sanitario

En esta línea, la patronal insiste en que la solución al problema de las listas de espera no pasa únicamente por incrementar la financiación, sino por mejorar la organización del sistema, introducir incentivos adecuados y aprovechar todos los recursos disponibles, independientemente de su titularidad. Asimismo, la organización considera imprescindible abrir un proceso de reflexión que permita actualizar la Ley General de Sanidad, incorporando nuevas fórmulas de colaboración que optimicen los recursos disponibles.

Entre ellas, destaca el papel de la sanidad privada como aliado estratégico del sistema público. La sanidad privada lleva décadas complementando la capacidad asistencial del sistema público, contribuyendo a reducir tiempos de espera y a mejorar la accesibilidad de los pacientes. En momentos de especial presión, como durante la pandemia o en situaciones de saturación estructural, el sector privado ha demostrado su disponibilidad y compromiso con el conjunto del sistema sanitario.

Rodríguez subraya que “la sanidad privada no compite con la pública, la complementa. Nuestro objetivo es contribuir a que ningún paciente tenga que esperar más de lo necesario para recibir una atención sanitaria”. Por ello, ASPE tiende la mano a las administraciones públicas para reforzar los mecanismos de colaboración público-privada, especialmente en aquellas áreas donde las listas de espera alcanzan niveles más elevados. La concertación de servicios, el uso eficiente de la capacidad instalada y la planificación conjunta pueden convertirse en herramientas clave para mejorar la respuesta asistencial sin comprometer la sostenibilidad del sistema.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *