Redacción
La Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (Facme) ha presentado sus aportaciones a la consulta pública previa sobre el anteproyecto de modificación de la Ley 44/2003, de ordenación de las profesiones sanitarias (LOPS), según ha informado este martes.
Y, tal y como ya trascendió por parte de otras organizaciones que representan al colectivo médico, desde Facme subrayan la necesidad de que la futura ley incluya una referencia clara al acto médico como elemento central y vertebrador del sistema sanitario.
Entre sus aportaciones, Facme pide que el médico especialista sea el que coordine y lidere los equipos multidisciplinares de atención al paciente, pero también en los procesos asistenciales que comprendan actos médicos
“El acto médico integra la valoración global del paciente, la capacidad de juicio clínico, la relación médico-paciente, la instauración del plan de tratamiento y el seguimiento integral del paciente, con decisiones tomadas bajo criterios científicos, éticos y de proporcionalidad y bajo la responsabilidad legal del médico especialista”, argumenta la federación.
Además, incluyen una propuesta para recoger de forma expresa la figura del médico responsable “como garante de la unidad de diagnóstico y tratamiento”. Es decir, que el facultativo sea el que coordine y lidere los equipos multidisciplinares de atención al paciente, pero también en los procesos asistenciales que comprendan actos médicos, donde el médico “asume la responsabilidad final sobre el plan clínico integral, sin perjuicio de la autonomía de cada profesional en el ejercicio de sus competencias específicas”.


Si bien Facme ve con buenos ojos que cada profesional actúe con autonomía profesional según sus competencias, hace falta que como unidad diagnóstica y terapéutica se garantice que dicha autonomía “no implica actuar con independencia de criterio frente al plan clínico integral” que recaería sobre el médico responsable, quien actuaría como “garante de dicha coherencia”.
Modelo de recertificaciones
Otro punto importante de las aportaciones que ha presentado Facme tiene que ver con el sistema de recertificaciones de los médicos especialistas. En este sentido, apuesta por el modelo ya elaborado por la propia federación, basado en el desarrollo de recertificaciones bajo un marco común para todas las especialidades médicas. Se dividiría en una doble evaluación de distintos aspectos de la competencia de un especialista: por una parte, las sociedades científico-médicas evaluarían las competencias específicas de cada especialidad, y la Organización Médica Colegial (OMC) acreditaría el cumplimiento deontológico a través de la Validación Periódica de la Colegiación (VPC). Con ambas evaluaciones, el Ministerio de Sanidad emitiría la certificación correspondiente.
“Un modelo orientado a ofrecer garantía pública a los pacientes de que cada médico especialista mantiene sus conocimientos actualizados a lo largo de toda su carrera profesional, en línea con las exigencias europeas (Directiva 2013/55/UE) y con el objetivo de reforzar la calidad asistencial y la confianza de los pacientes”, destacan desde Facme.
Competencias y responsabilidades, no grados académicos
La federación defiende igualmente que el nuevo marco normativo clasifique las profesiones poniendo el foco exclusivamente en las competencias y responsabilidades de cada profesión sanitaria, y no en los niveles académicos alcanzados. “Clasificar a los profesionales sanitarios en función de su grado académico generaría confusión competencial y no reflejaría adecuadamente las funciones y responsabilidades propias de cada profesión sanitaria”, advierten.
Se trata, añade Facme, de que se garantice que cada profesional actúa dentro de su ámbito de formación y responsabilidad, “con el debido respeto a las competencias de cada profesión y especialidad”.
Y, en línea con la propuesta lanzada en el modelo de recertificaciones, la organización reclama que se reconozca la labor de las sociedades científico-médicas en la formación continuada de cada especialidad, el establecimiento de estándares de calidad asistencial y la evaluación de resultados de salud, “reconociendo su papel para la evaluación y certificación periódica de los médicos especialistas”.


