El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se desplazó este fin de semana al este de la República Democrática del Congo para supervisar personalmente la respuesta al mayor brote de ébola registrado en años, mientras las autoridades sanitarias alertan de un rápido aumento de los contagios y de la posibilidad de que la enfermedad continúe expandiéndose dentro y fuera de la región; en este caso, hay temor en Brasil.
La visita de Tedros a la ciudad de Bunia, en la provincia de Ituri, se produce en un momento especialmente delicado para los equipos médicos que intentan contener la propagación de la variante Bundibugyo del virus, una cepa poco frecuente pero altamente letal. Según datos divulgados por organismos sanitarios internacionales, más de 1.100 casos sospechosos están siendo investigados actualmente en la República Democrática del Congo y la vecina Uganda.
Durante su recorrido por un centro de tratamiento recientemente inaugurado, el jefe de la OMS buscó transmitir un mensaje de cauteloso optimismo al destacar que la supervivencia es posible si los pacientes reciben atención médica temprana.
“Las personas pueden sobrevivir a la enfermedad causada por el virus Bundibugyo si reciben atención médica oportuna y buscan tratamiento tan pronto como aparezcan los síntomas”, afirmó Tedros en una publicación difundida tras su visita.
Un alivio para algunos contagiados
Las autoridades sanitarias también informaron sobre algunas señales alentadoras. Cuatro enfermeras que habían contraído el virus recibieron el alta médica en Bunia tras recuperarse completamente, mientras que un trabajador de laboratorio superó la enfermedad días antes. Con estos casos, el número de personas recuperadas asciende a cinco.
Sin embargo, esos avances contrastan con el ritmo de expansión del brote. La directora general de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, Jean Kaseya, advirtió que la situación está evolucionando con una velocidad sin precedentes.
De acuerdo con cifras publicadas por Africa CDC, hasta finales de mayo se habían confirmado 263 contagios y 43 fallecimientos en la República Democrática del Congo y Uganda. La OMS, por su parte, reportó posteriormente 291 casos confirmados y el mismo número de muertes. Apenas una semana antes, los registros oficiales contabilizaban 128 casos y 18 fallecidos, lo que refleja una aceleración significativa de la epidemia.
“Debemos actuar al ritmo de la epidemia”, escribió Kaseya en un artículo de opinión, donde alertó además que el riesgo de propagación regional “ya es una realidad”.
Las dificultades para rastrear los contagios
La presión sobre los sistemas sanitarios se ha intensificado a medida que aumentan los contagios. En una declaración conjunta, el gobierno congoleño y la OMS reconocieron que persisten dificultades para identificar rápidamente a los enfermos, rastrear contactos estrechos y garantizar entierros seguros, elementos considerados esenciales para frenar la transmisión del virus.
La situación ha despertado preocupación entre organizaciones humanitarias internacionales. Médicos Sin Fronteras aseguró que nunca antes un brote de ébola había acumulado tantos casos en tan poco tiempo desde su declaración oficial. La organización señaló que la respuesta internacional continúa rezagada frente a la velocidad de propagación y pidió el envío urgente de más personal médico y capacidad diagnóstica sobre el terreno.
¿El ébola es una emergencia a nivel mundial?
El mes pasado, la OMS declaró que el brote constituía una emergencia de salud pública de importancia internacional, aunque precisó que todavía no cumple los criterios necesarios para ser catalogado como una pandemia global.
Mientras los esfuerzos se concentran en África central, varios países observan con atención cualquier posible expansión internacional del virus. En Brasil, las autoridades investigan dos casos sospechosos detectados en São Paulo y Río de Janeiro. Aunque uno de los pacientes dio positivo por meningitis y otro por malaria, las autoridades sanitarias aclararon que esos diagnósticos no descartan completamente la posibilidad de una infección por ébola.
En Europa también se activaron mecanismos de vigilancia. En la ciudad de Cagliari, en la isla de Cerdeña, se investigó a un viajero procedente del Congo que presentaba síntomas compatibles con la enfermedad. No obstante, el Ministerio de Salud de Italia confirmó posteriormente que las pruebas realizadas resultaron negativas.
El brote actual es considerado el tercero más grande desde que el ébola fue identificado hace casi cinco décadas. Para los expertos, las próximas semanas serán decisivas para determinar si los esfuerzos internacionales logran contener la enfermedad o si la crisis sanitaria continúa ampliándose más allá de las fronteras africanas.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Por qué preocupa tanto el actual brote de ébola?
Porque se trata de uno de los brotes más grandes registrados desde el descubrimiento del virus. Más de 1.100 casos sospechosos están siendo investigados en la República Democrática del Congo y Uganda, mientras que los contagios confirmados y las muertes han aumentado rápidamente en pocas semanas.
¿Qué variante del virus está causando la emergencia sanitaria?
El brote está siendo provocado por la variante Bundibugyo del virus del Ébola, una cepa poco frecuente que puede provocar cuadros graves y una alta mortalidad, aunque los especialistas señalan que la atención médica temprana mejora significativamente las posibilidades de supervivencia.
¿Qué hizo la Organización Mundial de la Salud ante la crisis?
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, viajó a la ciudad de Bunia, en el este de la República Democrática del Congo, para supervisar la respuesta sobre el terreno y respaldar los esfuerzos de contención del brote.
¿Se han registrado casos fuera de África?
Hasta el momento no se han confirmado casos de ébola relacionados con este brote fuera de África. Sin embargo, Brasil investiga dos casos sospechosos y en Italia se activaron protocolos sanitarios por un viajero procedente del Congo, aunque posteriormente dio negativo en las pruebas.
¿La OMS declaró una pandemia?
No. La OMS declaró el brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional, pero indicó que todavía no cumple los criterios necesarios para ser considerado una pandemia mundial.
