Redacción
Los gases anestésicos utilizados en los centros hospitalarios pueden generar un impacto ambiental significativo. Con el objetivo de reducir estos gases, el Proyecto Anestesia Sostenible, impulsado por Quirónsalud, ha conseguido disminuir un 85% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) vinculadas a la anestesia, en apenas dos años.
Los resultados del proyecto, publicados en la revista científica Healthcare MDPI, reflejan una evolución progresiva. Durante el primer año de implantación, ya se había alcanzado una reducción del 54% en las emisiones asociadas a gases anestésicos, una cifra que siguió mejorando hasta alcanzar el 85% acumulado tras dos años de desarrollo del programa.
El Proyecto Anestesia Sostenible busca reducir las emisiones GEI en la especialidad de anestesiología
Esta reducción de gases de efecto invernadero ha sido posible gracias a la estrategia seguida por el grupo, que ha consistido en la modernización progresiva de los equipos de anestesia y en la adopción de alternativas con una menor huella ambiental, como la anestesia intravenosa, la anestesia regional y el uso de sevoflurano, opciones que mantienen los estándares clínicos habituales mientras reducen el impacto ecológico de los procedimientos quirúrgicos. Este enfoque coincide con las recomendaciones promovidas por organizaciones científicas internacionales de referencia en anestesiología, que defienden el uso de técnicas y agentes anestésicos con menor impacto climático siempre que se mantengan los niveles de eficacia clínica y seguridad para el paciente.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es la relación directa entre las decisiones clínicas y la reducción de emisiones. Los datos consolidados muestran que se han evitado más de 13.000 toneladas de CO₂e en dos años gracias a los cambios introducidos en la práctica anestésica. Por otro lado, la iniciativa también ha permitido eliminar completamente el uso de dos de los gases con mayor impacto ambiental: el óxido nitroso y el desflurano. Antes de su retirada definitiva, el consumo de ambos ya había experimentado importantes descensos durante el primer año, con reducciones del 64% y del 63%, respectivamente.
Plan de Sostenibilidad de Quirónsalud
El Proyecto Anestesia Sostenible forma parte de la estrategia de descarbonización impulsada por el grupo sanitario dentro de su Plan de Energía, Adaptación y Mitigación del Cambio Climático (PEAM). Este plan constituye una herramienta de gobernanza y mejora continua para desvincular la evolución del consumo de recursos energéticos y de las emisiones de carbono, con una visión integral que combina digitalización, eficiencia energética, autoconsumo renovable, energía verde, reducción de emisiones energéticas y no energéticas, y sensibilización de todas las personas que forman parte del grupo.
En este sentido, Quirónsalud tiene como metas reducir un 50% las emisiones de CO₂e para 2030 y alcanzar la neutralidad climática en 2040. Para conseguir estos objetivos sostenibles, la organización ha llevado a cabo una transformación en sus centros, mediante la implementación de herramientas de digitalización, monitorización y optimización de recursos. En concreto, estas nuevas tecnologías permiten controlar los consumos, mejorar la eficiencia de los equipos y facilitar así la toma de decisiones orientadas tanto a la calidad asistencial como a la reducción del impacto ambiental.
Gracias a la implementación de sistemas de monitorización, automatización y sistemas de autoconsumo, Quirónsalud ha reducido en 9,0 GWh del consumo energético y en un 7% las emisiones operativas de gases de efecto invernadero
La transformación medioambiental de Quirónsalud se ha sustentado en tres pilares fundamentales. El primer pilar se centra en la reducción de las emisiones GEI, mediante la instalación de paneles solares en 24 centros hospitalarios que han permitido generar casi 6.000 MWh en 2025, evitando aproximadamente 1.590 toneladas de CO₂e. El segundo pilar es la adquisición de equipamientos médicos más eficientes, como resonancias magnéticas sin helio, siendo pioneros en España en su implantación.
Por último, el tercer pilar está basado en la transformación. Funcionando desde 2022, el sistema Digitalización operativa y monitorización de edificios (DOME) es capaz de controlar, medir y automatizar los edificios y los consumos en tiempo real, para alcanzar los objetivos de eficiencia energética del grupo hospitalario. El funcionamiento de DOME se basa en un sistema de inteligencia artificial (IA) que, junto al análisis de los datos en tiempo real y a los sistemas de gestión de edificios (BMS, por sus siglas en inglés), genera patrones de consumo asociados al funcionamiento de las instalaciones y las condiciones climáticas, detectando desviaciones que afecten a la eficiencia en su funcionamiento.
Como resultado global, Quirónsalud ha conseguido disminuir en 9,0 GWh el consumo energético, pese al aumento de la actividad quirúrgica, lo que supone una reducción del 4,4% respecto a la línea base establecida; reducir en un 7% las emisiones operativas de gases de efecto invernadero durante 2025 en comparación con 2024 (si se analizan los dos últimos años de forma conjunta, la reducción acumulada alcanza el 12%); y que 30 hospitales del grupo estén certificados bajo la norma ISO 50001.
