El presidente Rodrigo Paz Pereira ratificó al nuevo Alto Mando Militar de las Fuerzas Armadas mediante la promulgación del Decreto Presidencial N.º 5632, publicado por la Gaceta Oficial del Estado, que formaliza la designación de las principales autoridades encargadas de conducir la institución castrense durante la presente gestión.
La norma establece la designación del general de Ejército Víctor Hugo Balderrama Quezada como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y del general de Fuerza Aérea Gonzalo Edwin Ruiz Cisneros como Jefe de Estado Mayor del Comando en Jefe.
El general de División Héctor Alejandro Alarcón Antezana es el Comandante General del Ejército; el general de División Aérea Sergio Fernando Lora Araoz es Comandante General de la Fuerza Aérea Boliviana; y el vicealmirante Ernesto Adalid Alfaro Palma es el Comandante General de la Armada Boliviana.
Lea: Ante la prolongada crisis, Justiniano pide a mandos militares a defender la democracia
Decreto
Con la publicación del decreto, las designaciones quedan plenamente formalizadas y vigentes, consolidando la nueva estructura de mando que ejercerá funciones al frente de las Fuerzas Armadas en el marco de la presente gestión.
La disposición recuerda que corresponde al Presidente Constitucional del Estado, en su calidad de Capitán General de las Fuerzas Armadas, designar al Comandante en Jefe, al Jefe de Estado Mayor y a los comandantes de fuerza, de acuerdo con lo establecido en el numeral 17 del artículo 172 de la Constitución Política del Estado y en la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas.
La oficialización del Alto Mando se produce días después del acto de imposición de grados y reconocimiento a las nuevas autoridades militares.
En esa oportunidad, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, destacó la necesidad de fortalecer las capacidades institucionales de las Fuerzas Armadas y prepararlas para afrontar los desafíos contemporáneos en materia de defensa, seguridad y protección del orden constitucional.
La autoridad señaló que se inicia una etapa de “renovación y fortalecimiento institucional”, orientada a consolidar unas Fuerzas Armadas con capacidades modernas, doctrina clara y plena conciencia de su papel en la defensa de la soberanía, la democracia y la estabilidad del Estado.
