Redacción
La vacuna de la gripe actúa de forma preventiva para el corazón, reduciendo la aparición de infartos graves, embolias pulmonares y situaciones clínicas críticas, según un estudio científico multicéntrico realizado en España y liderado por Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Gregorio Marañón, centro público de la Comunidad de Madrid. Los investigadores han detectado que aquellos pacientes que se habían vacunado antes de la temporada de gripe mostraron una probabilidad significativamente menor de ingresar en la UCI debido a un infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST (el tipo de infarto más grave) en comparación con los no vacunados (28,2% frente a 40,8%).
Publicado en la revista científica International Journal of Infectious Diseases y en el que se analizaron de forma prospectiva a casi 400 pacientes ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos Cardiológicos (UCIC) de cinco hospitales españoles durante tres temporadas consecutivas de gripe, se descubrió que al estar vacunado reduce el riesgo de sufrir una embolia pulmonar con tasas del 0,8% en el grupo vacunado frente al 4,6% en el no vacunado.
En un análisis de casi 400 pacientes, se comprobó que la vacuna de la gripe reducía los casos de infarto grave y embolia
Los investigadores, en colaboración con el Centro Nacional de Gripe de Valladolid, midieron con precisión el nivel de protección inmunológica real en la sangre de los pacientes, cuyos análisis demostraron que la protección del organismo era mucho más fuerte frente a los virus de la gripe tipo A (especialmente el subtipo H3N2) que frente a los de tipo B.
“La gripe puede ser el empujón definitivo que desencadene un evento cardiovascular grave en personas vulnerables, incluso si la infección pasa casi desapercibida. Nuestros datos demuestran que la vacunación no solo previene una enfermedad respiratoria, sino que modula directamente el riesgo de sufrir una catástrofe cardíaca”, explica Dra. Alicia Galar, médica del Servicio de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas del hospital.
El papel de los anticuerpos en sangre
Lo más llamativo de la investigación fue la importancia de la cantidad de defensas: tener niveles bajos de anticuerpos en sangre se relaciona de forma directa con una mayor aparición de infartos graves y embolias pulmonares, así como de shock cardiogénico o paradas cardiorrespiratorias. Esto sugiere que la vacuna ayuda a mantener más controlada la inflamación generalizada y a estabilizar las arterias, evitando que se formen los trombos que causan los ataques al corazón.
Hasta ahora, se sabía que pasar la gripe multiplica por seis el riesgo de sufrir un infarto en los días posteriores a la infección. Con esta nueva evidencia sobre la mesa, los investigadores del Hospital Gregorio Marañón insisten en que la vacuna de la gripe debe considerarse una estrategia prioritaria y obligatoria de prevención secundaria en cualquier paciente con antecedentes del corazón, equiparable a los fármacos diarios que toman para controlar su enfermedad.
