Posted in

La interoperabilidad del historial clínico y el estigma social, obstáculos para la seguridad del paciente en la consulta odontológica

Patricia Durán Carrasco
Foto y Vídeo: Ana Fernández Agüero
La integración del odontólogo en el sistema de salud es esencial para poder mejorar y garantizar la máxima seguridad del paciente durante un procedimiento dental, gracias al acceso a su historial clínico y al conocimiento de su tratamiento farmacológico. En este sentido, tener controladas las enfermedades sistémicas es un requerimiento prioritario en la visita odontológica, ya que determinadas intervenciones pueden interferir con la medicación, poniendo en riesgo la salud de la persona.

Si un paciente no presenta un adecuado control clínico, su manejo en consulta puede no estar indicado, ya que determinadas situaciones de mayor complejidad requieren recursos y material específico de los que no disponemos, por lo que precisan ser abordadas en un ámbito asistencial más adecuado”, expresa la Dra. Carmen Martín Carreras-Presas, odontóloga y profesora titular de medicina oral en la Universidad Europea de Madrid (UEM), durante su participación en la mesa de expertos multidisciplinar ‘¿Cómo influye la salud bucodental en la salud general?’, organizada por iSanidad, en colaboración con Philips. Asimismo, la odontóloga lamenta la falta del respaldo clínico del médico en estas situaciones de crisis con pacientes que padecen múltiples patologías.

La falta de interoperabilidad del historial clínico puede comprometer la seguridad del paciente durante el procedimiento dental

Un ejemplo son los pacientes que toman medicación, como los bifosfonatos o los inhibidores monoclonales, que puede provocar osteonecrosis de los maxilares. En estos casos, la prevención es fundamental. Los médicos cada vez son más conscientes de estos posibles efectos secundarios del tratamiento, y derivan al paciente al odontólogo antes de prescribirle estos medicamentos, “cosa que no ocurría en el pasado, porque en muchos casos se desconocía este efecto secundario de los fármacos en cuestión”, matiza la Dra. Martín. “Los odontólogos identificamos la medicación que recibe el paciente y verificamos sus posibles implicaciones mediante diversas herramientas digitales de apoyo clínico, con el fin de prevenir la aparición de esta patología”, explica.

Con este ejemplo, la importancia de compartir el historial clínico de los pacientes cobra mayor peso. Sin embargo, la realidad es muy diferente. “Existe una comunicación insuficiente entre atención primaria y hospitalaria, que se realiza principalmente a través de las interconsultas remitidas desde atención primaria. Esta situación se agrava con los centros de odontología, con los que no existe ningún tipo de comunicación”, expone el Dr. José Carlos Porro, jefe de servicio de Cardiología del Hospital del Henares (Madrid).

Esta situación es consecuencia de la falta de interoperabilidad de la infraestructura de comunicación del sistema sanitario. “Existen determinadas patologías cuyo abordaje requiere una estrecha colaboración interdisciplinar con el médico responsable, la cual se vería facilitada mediante el acceso compartido a la historia clínica del paciente”, añade la Dra. Martín.

En función de la patología del paciente, los odontólogos pueden o no realizar el procedimiento dental, e incluso requieren una pauta farmacológica concreta para evitar complicaciones, como infecciones

Los participantes en la mesa de expertos recuerdan que a medida que la población envejece, surgen más patologías, por lo que conocer el estado de salud de la persona evitaría comprometer su estado de salud. Un ejemplo son los pacientes en diálisis. “No podemos realizar procedimientos los días de diálisis y, además, tenemos que tratarles con una profilaxis antibiótica específica para evitar posibles infecciones”, detalla la Dra. Martín.

Por su parte, la Dra. Mª Teresa Fernández Amago, jefa de servicio de Medicina Interna, Reumatología y Endocrinología del Hospital Universitario del Sureste (Madrid), aboga por la creación de una “historia clínica electrónica común, que permitiría la consulta integrada de la información clínica del paciente. Idealmente, los profesionales sanitarios deberían disponer de acceso directo tanto a la historia clínica odontológica como a la médica, favoreciendo así una atención más coordinada, segura y eficiente”.

Además de la falta de interoperabilidad de los historiales clínicos, el estigma es otro factor que dificulta obtener la información. En palabras de la Dra. Fernández, “el estigma social sigue existiendo, aunque poco a poco va cambiando esta situación. Por ejemplo, el VIH, que hoy en día se trata de una enfermedad crónica que, con el tratamiento adecuado y con el concepto de contagio cero, ya no plantea los mismos problemas que antes. Esto hace que muchas personas se sientan más cómodas para hablar abiertamente de su diagnóstico, especialmente en el ámbito médico y entre los profesionales sanitarios”.

A pesar de que muchas enfermedades son muy comunes o no suponen un riesgo, el estigma social sigue presente en las consultas odontológicas

Los profesionales también manifiestan que existe una falta de concienciación por parte de la población respecto a la influencia de la salud bucodental en la salud general. Por lo que reclaman que haya una mayor formación en este aspecto, lo que contribuiría a que los pacientes sean más conscientes a la hora de proporcionar información sobre su estado de salud al odontólogo, sin miedo a ser juzgados.

Los ponentes consideran que formarlos es una labor que corresponde a todos los profesionales sanitarios, independientemente de si trabajan en atención primaria, hospitales o clínicas privadas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *