Las stablecoins o monedas estables consolidaron su hegemonía en el mercado cripto sudamericano al cierre del primer semestre de 2026. En Brasil superan el 90% de los flujos y en Argentina el 60%, según datos de Chainalysis y del informe «The Stablecoin Surge» de OpenTrade.
América Latina procesó $us 730.000 millones en transacciones cripto durante 2025. De ese total, $us 324.000 millones circularon en stablecoins, un salto interanual de 89%. La región es hoy el mercado de monedas estables de mayor crecimiento del mundo.
Brasil aporta la evidencia oficial más reciente. La Receita Federal informó esta semana que estos activos representan cerca del 80% del volumen declarado de criptoactivos. USDT concentra el 88,7% de esas operaciones. Desde julio, el fisco brasileño exigirá reportes bajo el estándar CARF (por sus siglas en inglés, Crypto-Asset Reporting Framework o Marco de Información sobre Criptoactivos). Es una normativa internacional desarrollada por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos).
Stablecoins en pagos internacionales
El uso también cambió de naturaleza. Según Fireblocks, el 71% de las instituciones latinoamericanas ya emplea stablecoins en pagos transfronterizos. La plataforma Oobit reporta que el 35% de las transacciones regionales se destina a compras de alimentos. El dólar digital es ya un medio de pago masivo.
Bolivia vive su propio capítulo. El país captó $us 14.800 millones en cripto entre julio de 2024 y junio de 2025, séptimo lugar regional. Tras el abandono del tipo de cambio fijo, la cotización del USDT en plataformas P2P converge con el dólar referencial del BCB. La brecha, que superó el 70% en 2025, hoy es mínima.
Sin embargo, hay advertencias. El Banco Central de Brasil prohibió su uso en la liquidación de remesas.
