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Rebelión en la granja de los bots

El caso del affaire Cerimedo atiborró los espacios mediáticos y las redes sociales, pero, en ese torbellino, una nota, pasó inadvertida: mensajes en la Red X atribuida a un dirigente argentino de la línea kirchnerista, fueron respondidas con mensajes sospechosos que empezaban con la palabra: “Reply”.

Eso generó debate en el hilo de comentarios en la Red X que debería debatir sobre el kirchnerismo, empero se transformó a un debate sobre esos mensajes dudosos atribuidos a gente allegada al gobierno argentino de Javier Milei.

Una de la hipótesis urdida:  la desfiguración de una central de donde se enviaba esos mensajes. Muchos expertos sostenían la posibilidad que las desfiguraciones de esos mensajes estaban en relación a la detención de Fernando Cerimedo, encarcelado por supuesto intento de feminicidio y ganancias ilícitas. Él es uno de los expertos en comunicación digital al servicio de la ultraderecha latinoamericana con el objetivo de difuminar noticias falsas desde granjas de bots (programas informáticas diseñadas para realizar tareas automáticas en internet imitando el comportamiento humano).

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Steven Forti advirtió que el uso de bots y perfiles falsos automatizados es una herramienta clave en la estrategia digital de los movimientos denominados de “Extrema derecha 2.0”. Obviamente, en una granja de bots se engendra mucha desinformación y odio. O como diría un protagonista del cuento “Funes el memorioso” de Jorge Luis Borges: “es como vaciadero de basuras”. En ese vaciadero, la emisión de los bots está en directa relación con el desprestigio a cualquier corriente política de signo de izquierda.

De allí, varias victorias electorales de la ultraderecha en América Latina se atribuyen al uso intensivo de los bots. El propio Cerimedo trabajó asesorando a varios candidatos de la ultraderecha que devinieron, luego, en gobernantes.

Además, la ultraderecha, como dice Forti, entendió que el uso masivo e indiscriminado de los bots deconstruye la realidad y siembra confusión para poder polarizar aún más la sociedad y sacar provecho en una contienda electoral. Desde luego, el gobierno de Rodrigo Paz pensó que en la era digital era mejor gobernar con bots, pero, el resultado, hasta el momento, es desastroso.

La novela corta “Rebelión en la Granja” es un gesto satírico de George Orwell que muestra la historia en la Granja Manor, finca rural de propiedad del granjero Jones, donde los animales, a la cabeza de un tal Napoleón, se sublevan con el grito de “Bestias de Inglaterra” en alusión directa al autoritarismo que ejercían los granjeros ingleses como Jones.

Esta novela fue una crítica ácida a los regímenes autoritarios de aquella ápoca donde se publicó la obra de Orwell, el año 1945. Inclusive, muchos gobiernos déspotas censuraron esta obra, hoy, la manipulación es por la circulación de bots.

Al fin y acabo, la difusión de bots es un atentado a la democracia por la robotización que genera un pensamiento único que impone la actual fase de acumulación del capital que nos lleva al fascismo.

Estos “bots desfigurados” (o mal figurados) de Milei generó un escándalo digital hace poco que dejó en evidencia a esa red de cuentas automatizadas, muchas controladas por Cerimedo, que replicaban de forma artificial mensajes a favor de gobiernos de extrema derecha –Milei en Argentina o Paz en Bolivia–, en las diferentes redes sociales. Entonces, esos mensajes desfigurados, casi son una especie de rebelión, en este caso en la granja de los bots, siguiendo la idea orwelliana, es un agravio contra el pensamiento único que quiere imponer la ultraderecha.

*Es sociólogo

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