La diputada Sandra Rivero (PDC) afirmó que la disminución de los bloqueos y las protestas en Bolivia no responde a una pérdida de la capacidad de movilización de la población, sino al carácter pacifista y respetuoso de las normas que, según dijo, caracteriza a la mayoría de los bolivianos.
Durante la sesión de la Asamblea Legislativa en la que los ministros de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, y de Defensa, Ernesto Justiniano, defendieron la ampliación del estado de excepción, Rivero cuestionó la interpretación del Ejecutivo sobre la reducción de los conflictos sociales.
“Es muy respetuoso de la norma y es pacifista”, afirmó la legisladora al referirse a la población boliviana.
Rivero contradijo así a Justiniano, quien había atribuido parte de la situación actual a un proceso de disminución de la “cultura del bloqueo” y de la protesta.
“No es que se va perdiendo, se va apaciguando la cultura del bloqueo, de la protesta, no, no es cierto. Usted está confundiendo, señor ministro”, sostuvo.
La diputada consideró que el Gobierno incurre en una “mala lectura” al interpretar la menor conflictividad como una señal de que la población está dejando de reclamar.
“No confundan el respeto de la población boliviana por su Constitución y por la norma, asumiendo que de pronto se está perdiendo la cultura del reclamo”, señaló.
Rivero también cuestionó que el Ejecutivo pretenda justificar la ampliación del estado de excepción con argumentos que, a su juicio, no demuestran que exista un riesgo para el Estado.
“La Constitución permite un estado de excepción cuando el Estado está en riesgo, cualquier tipo de riesgo, no cuando un gobierno está en riesgo”, afirmó.
En ese marco, sostuvo que el Gobierno debe presentar pruebas concretas que demuestren la existencia de una amenaza contra el Estado y no limitarse a discursos.
“Lo que yo aquí veo claramente es que lo que está en riesgo es su gobierno, no el Estado”, afirmó.
La legisladora también puso en duda que la pacificación de las carreteras y la reducción de las movilizaciones sean consecuencia directa del estado de excepción. Según su interpretación, los sectores sociales llegaron a un punto de desgaste después de las protestas y realizaron una autocrítica sobre la utilización política de sus movilizaciones.
“Si hay pacificación, no es por su estado de excepción, es porque la población misma ya se había desgastado”, sostuvo.
Rivero exigió además a los ministros que detallen resultados verificables obtenidos durante los casi 90 días de vigencia de la medida y cuestionó que sus respuestas se concentren en argumentos generales.
“No podemos seguir con un gobierno sofista que les encantan los discursos y al final no dicen nada”, afirmó.
La diputada cerró su intervención con una pregunta que, según remarcó, varios legisladores ya habían planteado durante la sesión: si el Gobierno ejecutará la orden de aprehensión contra el expresidente Evo Morales en caso de que se amplíe el estado de excepción.
