El presidente Rodrigo Paz advirtió este viernes que la ofensiva de su Gobierno contra el crimen organizado continuará y afirmó que la promulgación de la Ley 1773 constituye apenas el inicio de una transformación institucional frente a estructuras que, según denunció, buscaron penetrar organismos del Estado.
“Esto no ha acabado”, afirmó Paz durante el acto de promulgación de la norma que modifica la Ley del Ministerio Público, en un discurso en el que pidió a la Asamblea Legislativa Plurinacional asumir las próximas decisiones sobre la conducción de la Fiscalía General del Estado.
El mandatario sostuvo que los hechos que derivaron en la crisis de la Fiscalía no son resultado de una reacción inmediata, sino de un trabajo de investigación desarrollado durante meses. Comparó la operación con investigaciones anteriores contra organizaciones vinculadas al narcotráfico.
“Lo acontecido en estos días no es fruto de un anuncio que se dio el día lunes. Es fruto de un esfuerzo de investigación y de trabajo silencioso, minucioso”, afirmó.
Paz aseguró que el desafío no se limita al narcotráfico, sino que alcanza a las instituciones del Estado. Según su criterio, algunos funcionarios habrían permitido que estructuras criminales intentaran ejercer control sobre organismos públicos.
“(Hay) algunos que, a través del crimen organizado, querían controlar o quieren controlar instituciones del Estado, (y les recuerdo) que se deben a su pueblo y no a grupos ilícitos de orden nacional y de orden internacional”, sostuvo.
En ese contexto, defendió la decisión de Bolivia de participar en el denominado Escudo de las Américas y afirmó que el crimen organizado cuenta con recursos y capacidad para operar más allá de las fronteras nacionales.
“El crimen organizado no tiene constitución, el crimen organizado no responde a leyes, el crimen organizado no tiene parlamentos”, afirmó el Presidente.
Paz también habló de los riesgos que, según dijo, implica enfrentar a esas estructuras. Mencionó el temor, la corrupción, los intentos de intimidación y eventuales amenazas contra familiares de quienes participan en las investigaciones.
“Sí, el temor. Sí, la corrupción de pagar. Sí, la desgracia de que el día de mañana se puedan asustar e intimidar a familia”, señaló.
Ante ese escenario, el mandatario lanzó una advertencia y reivindicó la prioridad que, según su discurso, debe tener la defensa del Estado: “Pero no se olviden, siempre será más grande la patria”.
El Presidente también pidió a los legisladores no tener temor ante las próximas decisiones. Señaló que la reforma aprobada es un primer paso y que corresponderá a la Asamblea definir las medidas posteriores para la conducción del Ministerio Público.
“Sé que les toca un trabajo arduo, porque es la representación del Parlamento la que tiene que tomar una determinación posterior a esta reforma de ley”, afirmó.
Paz cerró su intervención con un mensaje que resumió el alcance político que atribuye a la reforma: “El momento es difícil, pero es nuestro momento”. Y añadió que las transformaciones emprendidas por su Gobierno durante su primer año de gestión “empiezan a dar su fruto”.
