Según los últimos datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), la demanda mundial de petróleo caerá en 2,5 millones de barriles diarios (mb/d) en 2026. Dentro de ese retroceso, el diésel y el gasoil concentran una parte importante del ajuste. Su demanda disminuyó en 1,2 mb/d durante el segundo trimestre frente al mismo periodo de 2025.
La menor demanda, sin embargo, no ha evitado un problema de abastecimiento. Las exportaciones marítimas de diésel y gasoil desde el Golfo y Rusia se redujeron en 1,6 mb/d entre febrero y agosto. Ambos mercados representaban antes de la crisis casi 45% del comercio marítimo mundial de estos combustibles.
La AIE también calcula que los inventarios mundiales observados de petróleo han caído en 507 millones de barriles desde el comienzo de la guerra. Solo en agosto se consumieron otros 95 millones de barriles de existencias.
Impacto en los precios del diésel
Estados Unidos también siente la presión. La Administración de Información Energética (EIA) estadounidense reportó que sus inventarios de destilados, principalmente diésel, se situaron en 107,4 millones de barriles al 18 de septiembre. Mientras, las exportaciones netas estadounidenses permanecen cerca de los máximos del rango de los últimos cinco años.
El precio minorista promedio nacional del diésel alcanzó $us 6,38 por galón el 28 de septiembre, según la EIA. El valor equivale a unos $us 1,69 por litro y es aproximadamente 70% superior al de un año antes. En estados como California el precio llegó a $us 8,40, con picos de hasta $us 9,99 por galón.
La EIA prevé que los inventarios estadounidenses permanezcan por debajo del rango mínimo de cinco años durante buena parte de 2027.
