El presidente Rodrigo Paz rechazó las amenazas de nuevos bloqueos desde el Trópico de Cochabamba y advirtió que esas medidas afectan el abastecimiento, la atención médica y la actividad económica del país.
Durante una entrevista con Btv, en Cobija, el mandatario sostuvo que Bolivia necesita condiciones para producir y desarrollarse, en lugar de retomar los conflictos que interrumpen la circulación de personas y mercancías.
“Lo que Bolivia quiere es que las familias tengan derecho a poder tener un mejor futuro, no ideologías, sino producir, poder desarrollarnos”, afirmó, al referirse a los anuncios de movilización atribuidos a sectores vinculados con el expresidente Evo Morales.
Paz cuestionó directamente las consecuencias de los bloqueos y afirmó que perjudican a quienes necesitan trasladarse, acceder a servicios de salud o adquirir productos básicos.
“El bloqueo es la muerte”, declaró. Luego agregó que estas medidas pueden impedir el paso de ambulancias, encarecer alimentos como el pollo y dificultar las exportaciones bolivianas.
El Presidente también criticó a quienes promueven esas acciones y los calificó de “traidores”, en referencia al daño que, según sostuvo, provocan a la economía y a las familias.
En contraste, destacó los proyectos de infraestructura abordados con autoridades de Pando, entre ellos la carretera Extrema-Cobija, que, según explicó, permitiría habilitar 70 kilómetros y facilitar la conexión comercial entre Brasil y Perú.
Paz señaló que la conexión con Beni y el puente de Guayaramerín podría favorecer la circulación de entre cinco y siete mil millones de dólares en comercio.
Las declaraciones se producen en un contexto de tensión por los anuncios de movilización desde el Trópico de Cochabamba. El mandatario insistió en que su Gobierno priorizará la producción, la democracia y el desarrollo económico frente a las amenazas de interrupción de vías.
