El Festival Internacional de Cine Verde, organizado por la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), reconoció al documental “Amazonía a sangre y sudor: La ruta oculta de la castaña” como el mejor largometraje de la gestión 2026.
La producción muestra las precarias condiciones laborales de quienes se dedican a la recolección de castaña y deben enfrentarse a los peligros del bosque amazónico para sostener la economía de sus familias.
El productor de la cinta, Roberto Navia, de la revista Nómadas, destacó que el galardón representa una oportunidad para visibilizar una realidad que permanece poco conocida en el país.
Documental
El documental acompaña a tres recolectores durante su ingreso al bosque amazónico para participar en la zafra de castaña. También muestra las dificultades que implica permanecer durante toda la temporada en el monte, instalar campamentos y realizar la recolección bajo condiciones de lluvia, humedad y altas temperaturas.
A ello se suman las picaduras de serpientes, las dificultades para acceder a atención médica y los elevados costos de los alimentos que deben llevar o comprar durante su permanencia en el bosque.
Además, expone la desprotección laboral que enfrentan los trabajadores, quienes no cuentan con beneficios sociales como aportes para la jubilación, seguro de salud ni mecanismos suficientes de protección frente a accidentes.
La problemática adquiere mayor relevancia ante el crecimiento de las exportaciones de castaña.
En entrevista con el medio digital El Faro, Navia recordó que Bolivia exportó $us 224,9 millones de este producto entre enero y septiembre, superando los $us 221,2 millones registrados durante 2018. Este hecho plantea el cuestionamiento sobre qué porcentaje de esos ingresos beneficia a las comunidades indígenas y campesinas que sostienen la recolección.
La producción implicó dos rodajes en diferentes momentos y un importante despliegue logístico para ingresar al norte amazónico durante la época de lluvias. El equipo tuvo que trasladarse por tierra, motocicleta y embarcaciones, además de realizar largas caminatas para llegar hasta los campamentos y registrar las experiencias de los recolectores.
El documental todavía no fue presentado oficialmente al público boliviano y continuará su recorrido por festivales internacionales.
