Gema Maldonado Cantero
Los pacientes con cáncer gástrico y los especialistas que cada día los reciben en sus consultas tratan de dar visibilidad a este tipo de tumor que se diagnostica unas 8.000 veces al año, casi cinco veces menos que el de mama, y provoca 5.000 fallecimientos anuales, unos 1.500 menos que el de mama. La proporción indica la alta mortalidad del cáncer gástrico, cuyo talón de Aquiles es su diagnóstico tardío y la falta de equidad en el acceso a pruebas diagnósticas y a tratamientos innovadores, según coinciden los expertos en estos tumores, los pacientes y la industria, que han dado a conocer este miércoles un documento que recoge los 10 desafíos prioritarios que afronta el abordaje del cáncer gástrico en España y las acciones para superarlos.
En la era de la medicina de precisión, los médicos que tienen que analizar y diagnosticar qué características moleculares presentan este tipo de tumores para poder poner el tratamiento dirigido adecuado lamentan que todo depende de «favores», pese a que el Sistema Nacional de Salud cuenta con un catálogo específico de pruebas genómicas y biomarcadores que deben garantizarse en todas las comunidades autónomas. «La realidad de la vida es que cuando quieres una prueba tienes que llamar a un compañero para que lo haga como favor, cuando tiene que ser un derecho», ha afirmado la Dra. María Jesús Fernández, jefa de sección de Anatomía Patológica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.
La determinación molecular para hallar biomarcadores sobre los que pueden actuar tratamientos dirigidos aún se basa en «favores» entre hospitales y no en una red formal establecida
En su caso, es su servicio el que recibe las peticiones de determinaciones de los hospitales del sur de la Comunidad de Madrid, pero no hay un protocolo ni una red formal que así lo indique. «Lo hacemos de favor y cae en nuestro presupuesto», apunta. Esto no es algo que ocurre con las determinaciones moleculares de tumores gástricos, también se da en otros cánceres y enfermedades.
Pero en el caso del cáncer de estómago, los biomarcadores críticos con los que cuentan son muy pocos: HER2, PD-L1 y Claudina 18.2. Y son clave para tratar a estos pacientes. Alcanzar la equidad en el acceso a biomarcadores es uno de los 10 retos que recoge el documento de la Asociación Contra el Cáncer Gástrico y Gastrectomizados (ACCGG), ifarcedis, Astellas y el Grupo de Tratamiento de los Tumores Digestivos (TTD), donde se resumen las conclusiones de la Jornada Compromiso y acción con el Cáncer Gástrico desde el legislativo que tuvo lugar el pasado mes de noviembre en el Senado.
La garantía de un tiempo de espera para hacer una gastroscopia diagnóstica que no supere las dos semanas desde la sospecha en atención primaria, es una de las llamadas a la acción de especialistas y pacientes
Anterior al momento de conocer los apellidos del cáncer gástrico de un paciente, es el diagnóstico. Otro de los puntos débiles en el proceso de detección y abordaje. Solo uno de cada 10 se detecta de forma precoz, cuando las posibilidades de curación son del 90%. De los otros nueve de cada 10 diagnósticos, la mitad se conocen cuando la enfermedad ya es localmente avanzada, «en estos casos con cirugía y los tratamientos disponibles logramos un 70% de curaciones» y, la otra mitad, se detecta en un estadio avanzado y con un pronóstico peor. «Hasta hace poco era una sentencia de muerte; los nuevos tratamientos permiten lograr supervivencias a largo plazo en solo un 15-20% de los pacientes».
Quien facilita estos datos es el Dr. Fernando Rivera, presidente del Grupo TTD y especialista en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, que ha hecho hincapié en dos grandes necesidades diagnósticas: contar con protocolos de cribado población adaptados a poblaciones de incidencia media y garantizar que para una gastroscopia diagnóstica no haya que esperar más de 14 días desde que el médico de atención primaria sospecha que podría haber un tumor gástrico. «Hay que generar circuitos rápidos, con un tope de dos semanas para gastroscopias», ha explicado el especialista, «no es aceptable que la demora en algunos puntos de España sea de meses».
Dr. Fernando Rivera: «Se está evaluando que podamos hacer pruebas para detectar Helicobacter pylori a la vez que hacemos el cribado de cáncer de colon»
Actualmente los cribados que se utilizan en países asiáticos, donde la incidencia del cáncer de estómago es alta, no se consideran coste-efectivos en España y otros países europeos. Pero la Comisión Europea sí señala el screening para este tipo de tumores como uno de los que recomienda poner en marcha. Y para ello, «debemos desarrollar métodos de cribado menos costosos y agresivos para el paciente que una endoscopia, y que sean previo a esta prueba». En el caso de uno de los factores de riesgo para desarrollar este tumor, la infección por Helicobacter pylori, «se está evaluando que podamos hacer pruebas para detectarlo a la vez que hacemos el cribado de cáncer de colon», ha apuntado el Dr. Rivera.
Otro de los caballos de batalla de oncólogos y pacientes de cáncer gástrico es el acceso a la innovación farmacéutica. Son bien conocidos los retrasos desde que la Comisión Europea aprueba un medicamento hasta que llega al paciente en España, que pueden sumar más de un año en el caso de innovaciones para oncología. Para la jefa del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Universitario Virgen del Rocío, la Dra. Sandra Flores, además de acelerar los procesos de evaluación de tecnologías sanitarias, debe existir un mecanismos que priorice los medicamentos que pueden suponer un cambio para tratar patologías de «elevada gravedad» como el cáncer gástrico. «No tenemos ningún mecanismo para identificar de forma clara cuáles son los medicamentos que no pueden esperar la misma cola que el resto«, ha lamentado.
Pilar Ruiz, paciente de cáncer gástrico y presidenta de la ACCGG: «soy inversión y no gasto, quiero calidad de vida y no solo sobrevivir»
El tiempo para estos pacientes puede ser clave, tal y como ha defendido Pilar Ruiz, fundadora y presidenta de la ACCGG. «La innovación en tratamientos y diagnósticos existen pero no siempre llega a tiempo« ha apuntado, para lanzar un mensaje a las autoridades y a todos los actores implicados en un cambio para estos pacientes: «soy inversión y no gasto, quiero calidad de vida y no solo sobrevivir».
El acompañamiento integral de estos pacientes, la creación de centros especializados de referencia que ofrezcan una atención multidisciplinar, la creación de protocolos diagnósticos y terapéuticos que sea homogéneos en todo el país, el desarrollo de una mayor investigación independiente sobre aspectos que tienen menor interés para la industria y la implementación de la medicina predictiva y el trabajo con gemelos digitales, son otros retos que incluye el documento de Compromiso y Acción con el cáncer gástrico.
El próximo paso de las entidades que lo han elaborado es presentarlo al Ministerio de Sanidad, a las comunidades autónomas y a las comisiones de sanidad del Congreso de los Diputados y el Señado. «Debe traducirse en legislación y financiación adecuada para que la innovación disponible llegue a todos los pacientes», ha añadido Sandra Cifuentes, la directora general de Astellas Pharma.

