Rusia desistió de intervenir en el conflicto de Oriente Medio, según el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, dejando claro que la guerra en la región la deben detener únicamente quienes la iniciaron.
«¿Somos capaces de detener esta guerra? No, no lo somos. Puede detenerla quien la empezó, que es precisamente lo que deberían hacer, desde nuestro punto de vista», declaró, citado por la cadena RT.
«Esa guerra que está ocurriendo no es nuestra guerra», añadió el portavoz ruso. Desde el inicio del conflicto Moscú ha mantenido una posición clara al avisar que cualquier guerra es capaz de desestabilizar la región. «Estamos viendo constantemente cómo crece el número de países que se involucran en esta guerra», señaló Peskov.
Ante este escenario, enfatizó que Rusia debe actuar según sus propios intereses nacionales. «Tenemos que minimizar ahora las consecuencias para nuestra economía de esas pertrubaciones globales que, como ya vemos, están comenzando», explicó. «Debemos garantizar nuestros beneficios allí donde sea posible, por cínico que pueda sonar», añadió.


