Anuario iSanidad 2025
Directores científicos Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciber)
El Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciber), consorcio dependiente del Instituto de Salud Carlos III, afrontó 2025 como un año de madurez y proyección estratégica, tras casi dos décadas de evolución y más de 10 años de funcionamiento bajo una única estructura jurídica integrada.
Lo que comenzó en 2006, con las primeras áreas de investigación, y tomó forma definitiva en 2014, con la constitución del consorcio, se ha convertido hoy en una infraestructura esencial del sistema español de ciencia e innovación.


Ciber reúne actualmente 506 grupos de investigación procedentes de 106 instituciones consorciadas, organizados en 13 áreas temáticas, con una plantilla cercana a 800 personas y más de 7.400 personal adscrito, lo que lo convierte en el mayor centro de investigación biomédica cooperativa del país.


Ciber reúne actualmente 506 grupos de investigación procedentes de 106 instituciones consorciadas, organizados en 13 áreas temáticas
Su misión —impulsar investigación biomédica de excelencia mediante proyectos colaborativos y traslacionales en el Sistema Nacional de Salud y en el Sistema de Ciencia y Tecnología— ha guiado un crecimiento sostenido. Se refleja en una producción anual cercana a 9.000 publicaciones, con un incremento continuo de las colaboraciones entre grupos y en un riguroso proceso de evaluación, con incorporación y renovación de grupos, que garantiza la excelencia.
En 2025, la actividad del consorcio Ciber ha venido marcada por un refuerzo de su estrategia científica común y por el avance y la consolidación de proyectos en salud destacados, que incrementan la cohesión entre áreas. Esta estrategia científica compartida se ha materializado también en la primera convocatoria de proyectos interáreas, diseñada para promover iniciativas cooperativas que aborden preguntas de salud desde la complementariedad de los conocimientos de las distintas áreas.
La convocatoria, alineada con el Plan Estratégico 2024–2026, ha seleccionado cuatro proyectos semilla en tres temáticas prioritarias: envejecimiento, trastornos del sueño e inflamación. Estos proyectos, en los que trabajan 38 grupos de investigación del Ciber, han recibido financiación para estudios exploratorios que permitan concurrir de forma competitiva a convocatorias externas y consolidar equipos multidisciplinares, con el foco especial en la participación de personal joven.
La convocatoria ha seleccionado cuatro proyectos en tres temáticas prioritarias: envejecimiento, trastornos del sueño e inflamación
Estos cuatro proyectos abordan el impacto del ejercicio en la enfermedad hepática en mayores, los efectos de la disrupción circadiana y del sulfuro de hidrógeno en la salud, la eficacia de una intervención para la apnea del sueño en mujeres posmenopáusicas y la identificación de nuevas dianas antiinflamatorias relacionadas con el envejecimiento.
Durante este año se ha constituido el primer Comité Científico Externo de Ciber, formado por personal experto de reconocido prestigio internacional. Este nuevo órgano consultivo permitirá un enfoque coordinado, global e innovador para orientar la investigación del consorcio hacia los grandes desafíos biomédicos.
Su labor será decisiva en la definición de una política científica común, en la identificación de líneas prioritarias de investigación y en la elaboración del segundo Plan Estratégico del Ciber, que guiará la actividad del consorcio en los próximos años.
La innovación es otro de los ejes que definen el papel del Ciber en 2025. Según el análisis del Observatorio de Patentes y Tecnología de la Oficina Europea de Patentes, el consorcio se mantiene entre los tres principales organismos públicos de investigación españoles en solicitudes de patentes europeas, con 182 solicitudes registradas entre 2001 y 2020, siendo además la única entidad española dedicada exclusivamente al ámbito de la salud.
El consorcio se mantiene entre los tres principales organismos públicos de investigación españoles en solicitudes de patentes europeas
Esta posición reafirma su capacidad para impulsar soluciones con aplicación industrial y clínica, especialmente gracias al papel de la Plataforma de Desarrollo Tecnológico (PDT), que continúa fortaleciendo las alianzas con empresas y facilitando la transferencia de tecnología desde las primeras etapas de los proyectos.
La colaboración público-privada es otro de los ejes en los que avanza el consorcio Ciber. Destaca su participación en importantes foros con la industria donde se presenta la cartera tecnológica, de servicios o infraestructuras, como la ICTS Nanbiosis, que pone a disposición capacidades avanzadas en nanomedicina, micro/nanofabricación para la imagen biomédica y el diagnóstico in vitro o la ingeniería de tejidos.
Con esto, contribuye de manera decisiva al impulso de las investigaciones orientadas a los principales retos de salud, como las enfermedades raras, las oncológicas o las neurodegenerativas, entre otras.
En paralelo, la participación ciudadana se refuerza como un elemento central del modelo Ciber. Durante 2025 se ha diseñado el primer Plan de Acción en Participación Ciudadana 2025–2026, que permitirá avanzar hacia una implementación homogénea en todas las áreas.
Esta hoja de ruta establece objetivos y acciones concretas que se desplegarán de forma progresiva durante los próximos años, buscando que pacientes, familiares y ciudadanía contribuyan de manera activa a orientar prioridades de investigación, aumentando la transparencia y el impacto social de los resultados científicos.
Esta hoja de ruta establece objetivos y acciones concretas que se desplegarán de forma progresiva durante los próximos años
En su compromiso con el relevo generacional, el Ciber celebrará en 2026 las II Jornadas de Jóvenes del Ciber en San Lorenzo de El Escorial. Este encuentro, organizado por la Comisión de Personal Científico Joven, será un espacio clave para impulsar la colaboración y compartir los avances de investigación desarrollados por jóvenes científicos de las 13 áreas temáticas del Ciber.
Con todo ello, 2025 ha sido un año importante en el fortalecimiento del trabajo colaborativo entre grupos y áreas; y para avanzar hacia un modelo de ciencia más innovador, orientado hacia la participación de la ciudadanía en la investigación.


