Redacción
La integración de tecnología robótica avanzada en la práctica clínica ha permitido al Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz reforzar su modelo de neurorrehabilitación en los últimos años, lo que ha supuesto «un cambio real en la forma de abordar la rehabilitación neurológica», ha señalado la Dra. Raquel Cutillas, jefa asociada del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del centro madrileño.
Este enfoque se basa en terapias que combinan intensidad, repetición y precisión, factores clave para estimular la neuroplasticidad. Este tipo de abordaje se aplica en pacientes con daño cerebral adquirido, como ictus o traumatismo craneoencefálico, así como en lesión medular o enfermedades neurodegenerativas como el párkinson o la esclerosis múltiple.
Entre los dispositivos incorporados destaca el exoesqueleto de marcha para adultos, que permite a los pacientes ponerse de pie y caminar desde fases tempranas del proceso rehabilitador. «Este tipo de tecnología facilita la marcha y permite repetirla de forma controlada, segura y con una calidad biomecánica difícil de reproducir manualmente», ha explicado la Dra. Cutillas. «Ponerse de pie y dar pasos tiene un efecto muy potente en el paciente», ha agregado.
«Este tipo de tecnología facilita la marcha y permite repetirla de forma controlada, segura y con una calidad biomecánica difícil de reproducir manualmente», ha explicado la Dra. Cutillas
Esta tecnología no es la única en la que disponen en el hospital, que cuenta con sistemas de robótica para miembro superior que están orientados a la recuperación funcional de brazo y mano, así como plataformas de equilibrio para trabajar la estabilidad mediante ejercicios dinámicos.


Además, a estas herramientas se suman entornos de realidad virtual, tanto inmersivos como no inmersivos, que introducen objetivos y retos en la terapia. «El paciente repite movimientos al mismo tiempo que los integra en tareas con un sentido», ha añadido la especialista.
Tratamiento adaptado a las necesidades del paciente
El uso de esta tecnología por parte del hospital madrileño se integra en un modelo de atención global que parte de una valoración individualizada. A partir de esta evaluación, se diseña un plan terapéutico adaptado a la situación clínica y a la evolución del paciente.
Como señala la Dra. Cutillas, «la tecnología acompaña y facilita el trabajo, pero el esfuerzo sigue siendo del paciente», ha indicado la Dra. Cutillas. De esta forma, les permite aumentar el número de repeticiones y ajustar los parámetros del tratamiento en tiempo real.
La Dra. Cutillas señala que: «la tecnología acompaña y facilita el trabajo, pero el esfuerzo sigue siendo del paciente»
El modelo se apoya en un equipo multidisciplinar formado por fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas y médicos rehabilitadores. «Somos nosotros quienes definimos los objetivos funcionales junto con el paciente y decidimos qué herramientas utilizar en cada fase», ha explicado la especialista.
Además, agrega que una de las principales ventajas de este enfoque destaca la posibilidad de realizar terapias más intensivas y precisas: «La tecnología permite ajustar el nivel de asistencia, la velocidad o la amplitud del movimiento en función de la evolución del paciente».
Asimismo, el componente motivacional resulta clave. «El paciente deja de hacer ejercicios para pasar a alcanzar objetivos«, ha explicado la especialista del hospital madrileño en relación con el uso de realidad virtual y dinámicas de gamificación. Según la experiencia del hospital, este modelo contribuye a mejorar la marcha, el equilibrio, la función del miembro superior y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria, en línea con la evidencia científica.
De cara al futuro, el centro prevé una mayor integración de estas tecnologías en la práctica asistencial: «Estamos incorporando herramientas que nos permiten ofrecer tratamientos cada vez más ajustados a cada paciente», ha concluido la especialista.


