El ejecutivo de la Confederación de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, advirtió este lunes que su sector no aceptará un nuevo incremento de precios en los combustibles.
Si bien el dirigente reconoció que hay un alza en el precio del petróleo en el mundo debido al conflicto bélico en Medio Oriente, dijo que el transporte y el pueblo no pueden ser castigados.
«No aceptaremos un incremento», remarcó Gómez a los medios de comunicación.
Asimismo, indicó que no conocen qué tipo de revisión hará el Gobierno a los combustibles pues en las reuniones que ha tenido el sector con autoridades gubernamentales, se remarcó que no habrá más incremento en los combustibles.
“El otro día en Cochabamba dijeron que no se va a incrementar el precio de los combustibles repitiendo lo que nosotros hemos acordado”, indicó.
En criterio de Gómez el retiro de la subvención a los combustibles fue un castigo para el transporte y advirtió que un nuevo incremento “relocalizará” a muchos choferes.
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“Para nosotros fue un castigo, también para el pueblo boliviano y no podemos seguir siendo castigados o finalmente tendrá que haber la relocalización del autotransporte”, comentó.
Lamentó la situación que vive el país, sin fuentes de trabajo y con la mayoría de la población en fuentes informales. “Dónde vamos a trabajar, no podemos permitir que haya una relocalización del transporte como ha habido con el 21060”, acotó.
La semana pasada, el vicepresidente de Operacionales nacionales de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, dijo que en junio el Gobierno revisará el precio de los combustibles que comercializa en el país en función a los costos internacionales del carburante que importa el país.


