La predictibilidad a largo plazo de los implantes y sus prótesis depende de evitar la sobrecarga y la microfiltración

Anuario iSanidadental 2025
El Dr. Carlos Larrucea, cirujano dentista, especialista en rehabilitación oral, MsC y neurofisiología, aborda en una entrevista con iSanidad la evolución de la implantología, las necesidades formativas, los avances en digitalización, las complicaciones más frecuentes, la importancia del ajuste entre el pilar y el implante y las líneas de investigación más prometedoras. «La predictibilidad a largo plazo de los implantes y sus prótesis depende de evitar la sobrecarga y la microfiltración», asegura.

¿Cómo ha evolucionado el concepto de implantología?
En sus inicios, la rehabilitación protésica mediante implantes osteointegrados, además de constituir una excelente solución para pacientes totalmente desdentados, fue considerada simplemente como una técnica más al servicio de la odontología. Sin embargo, hoy en día no cabe duda de que la implantología se ha consolidado como una ciencia propiamente tal: una segunda dentición, con luces y sombras que le son propias.

Al mirar hacia atrás, es posible dimensionar el notable avance alcanzado desde los implantes subperiósticos, que conocí en los comienzos de mi carrera profesional, hasta la verdadera revolución impulsada por el profesor Branemark, a quien tuve el honor de conocer personalmente. Sin duda la diversidad de estos, el desarrollo de sus técnicas, la extraordinaria investigación asociada y la creación de especialidades y programas de postítulo en todo el mundo permiten afirmar que hoy nos encontramos frente a una ciencia en sí misma: la implantología.

«La implantología se ha consolidado como una ciencia propiamente tal: una segunda dentición»

¿Cuáles son actualmente las mayores necesidades de formación en este ámbito?
La formación académica ha debido evolucionar al mismo ritmo que la implantología, evolucionando de cursos sencillos a programas de Máster y especialidades formales, e incorporando además el concepto de educación continua. Esta actualización permanente se ha vuelto indispensable frente al vertiginoso avance de la investigación científica y de la tecnología asociada.

Sin embargo, dicha formación académica debe ir de la mano del control de calidad de las entidades formadoras, a través de instituciones independientes que aseguren la calidad de los programas impartidos y que estos estén certificados y/o acreditados para su función. De este modo, la formación académica es esencial para que el odontólogo esté capacitado y así ofrecer tratamientos seguros y de alta calidad en implantología.

«La formación académica es esencial para que el odontólogo esté capacitado y así ofrecer tratamientos seguros y de alta calidad en implantología»

¿Los avances en digitalización han aumentado la necesidad de una actualización continúa de los profesionales?
Los avances tecnológicos han transformado la implantología dental en las siguientes áreas: tecnología de impresión 3D, que permite fabricar prótesis, guías quirúrgicas e incluso implantes personalizados con mayor precisión y rapidez, reduciendo así, el tiempo del tratamiento; escáneres intraorales y tomografía computarizada cone beam (CBCT), que permiten obtener una imagen 3D del hueso y de los tejidos circundantes, proporcionando una visualización detallada de la estructura ósea y facilitando una planificación más precisa del implante; e implantes inmediatos y carga inmediata, que gracias a los avances en diseño, ahora es posible colocar un diente provisional o definitivo el mismo día de la intervención.

Por lo tanto, estos avances relativamente recientes hacen que, en la actualidad, no sea concebible un curso o programa de postítulo que no incorpore estas materias. Asimismo, su constante evolución obliga a los profesionales a una actualización permanente, que parece no tener fin.

¿Qué complicaciones son más frecuentes en los pacientes?
Las complicaciones después de la colocación de implantes dentales pueden dividirse en dos categorías: complicaciones tempranas y complicaciones tardías. Las complicaciones tempranas, pueden ocurrir durante el periodo de la colocación del implante hasta la fijación de la prótesis definitiva, fase conocida como osteointegración.

Las causas comunes de complicaciones tempranas incluyen estructura ósea insuficiente (la calidad y cantidad del hueso que rodea el implante es esencial), profesional inexperto (habilidad y experiencia del implantólogo que realiza la cirugía son cruciales, ya que la falta de experiencia puede aumentar el riesgo de complicaciones), implante de mala calidad (la calidad del implante y todas las piezas que lo componen puede influir en su baja durabilidad), factores del paciente (el tabaquismo, la higiene oral deficiente y/o la falta de compromiso con el tratamiento pueden aumentar el riesgo de complicaciones tempranas), y la planificación del tratamiento inadecuada.

Por otro lado, las complicaciones tardías, pueden ocurrir después de que la prótesis definitiva ya se ha colocado. Estas complicaciones pueden dividirse en complicaciones mecánicas o infecciosas. Las complicaciones mecánicas a menudo resultan por fuerzas excesivas o desgaste por función, lo cual pueden incluir el aflojamiento de la corona o la rotura del tornillo. Estas complicaciones están habitualmente relacionadas a una planificación inadecuada y a la calidad de fabricación de los implantes y aditamentos.

Las complicaciones infecciosas, como la periimplantitis pueden aparecer después de varios años y suelen ser más difíciles de tratar. El mantenimiento adecuado, la higiene oral y la ausencia de espacios entre el implante y la prótesis (Gap cero), son claves para prevenir estas complicaciones.

«La ausencia de microespacios entre el implante y la prótesis es clave para el éxito clínico»

Cómo investigador, ¿qué importancia otorga al ajuste entre el pilar y el implante? (Gap Cero)
La investigación ha sido y continúa siendo un pilar fundamental de la implantología. En sus inicios, se centró en aspectos que hoy nos resultan evidentes. Sin embargo, en la actualidad, además de ser abundante, aborda una amplia gama de temas, que van desde los materiales a utilizar y la osteointegración y las complicaciones asociadas a esta nueva dentadura, incluyendo los comportamientos biomecánicos y periimplantarios. De este modo, la investigación impulsa de manera constante la evolución de la Implantología, ofreciendo mejores alternativas y resultados tanto para los pacientes como para los profesionales.

Los implantes dentales, al igual que las piezas dentarias naturales, deben lograr con éxito su incorporación biológica a dos sistemas: uno intraóseo, completamente aséptico, y otro extraóseo, séptico y sujeto a todas las contingencias que acontecen en la cavidad bucal, como la colonización por los gérmenes bucales y las potenciales infecciones desarrolladas en torno al mismo.

La prevención de este tipo de patología solo es posible mediante un sellado correcto entre el implante y la prótesis, es decir, asegurando la ausencia de microespacios entre ambos (Gap Cero). Asimismo, el sistema debe ser capaz de soportar y transmitir adecuadamente las fuerzas masticatorias sin aflojarse, fracturarse ni inducir reabsorción ósea. Considerando todo lo anteriormente mencionado, podemos decir que la predictibilidad a largo plazo de los implantes y sus prótesis depende principalmente de que no haya la sobrecarga y de evitar la microfiltración.

Es en este aspecto donde, sin duda, la existencia del Gap Cero resulta fundamental, ya que se encuentra determinada exclusivamente por la calidad de fabricación de las partes involucradas. En la actualidad, no todos los fabricantes están en condiciones de demostrar el cumplimiento de este estándar.

«La prevención de esta patología solo es posible mediante un sellado correcto entre el implante y la prótesis»

¿Cuáles son las líneas de investigación más prometedoras en implantología y cómo han cambiado en los últimos años?
Han transcurrido muchos años desde la introducción del implante clásico, roscado y de superficie lisa, y en la actualidad la investigación en implantología se encuentra explorando nuevos materiales que despiertan un creciente interés: zirconio, titanio y aleaciones de titanio avanzadas, materiales biocompatibles reforzados, implantes recubiertos y nanomateriales y superficies nanoestructuradas.

Algunos implantes se están diseñando con recubrimientos que tienen propiedades antibacterianas para reducir el riesgo de infecciones postoperatorias. Estos recubrimientos pueden incluir iones de plata o el uso de nanopartículas que evitan el crecimiento bacteriano.

La proyección de los implantes dentales se perfila más innovador y eficiente, impulsado por tecnologías que mejorarán la precisión, acelerarán la recuperación y optimizarán los resultados estéticos. Los implantes personalizados, fabricados mediante impresión 3D, se adaptan exactamente a la anatomía del paciente. La navegación quirúrgica y la realidad aumentada permitirán colocar implantes con una precisión sin precedentes.

En cuanto a los materiales avanzados, las nuevas cerámicas y aleaciones biocompatibles mejorarán la integración ósea. En regeneración ósea, las técnicas menos invasivas facilitarán el tratamiento en pacientes con pérdida ósea severa. Finalmente, las terapias regenerativas, con el uso de PRP y láser para favorecer la cicatrización y mejorar la integración del implante. El futuro estará marcado por una mayor personalización, menor invasividad y mejores resultados funcionales y estéticos, gracias a la integración de nuevas tecnologías y materiales.

¿En qué situación se encuentra el mercado de los fabricantes de implantes y cómo se ha ampliado? ¿Cómo es la interrelación de la implantología con la formación académica y la investigación?
Los fabricantes, que en sus inicios se limitaban a tres o cuatro, lo que facilitaba su elección, han aumentado hasta contarse hoy por centenas, situación que dificulta considerablemente la selección por parte de los usuarios.

Sin embargo, el aporte de algunos de ellos a la implantología ha sido y continúa siendo fundamental, no solo por su contribución a la mejora de la calidad de vida de los pacientes y al apoyo de los profesionales de la salud, sino también porque, en estrecha interrelación con la formación académica y la investigación, han contribuido a la conformación de un círculo virtuoso en el que todas las partes se ven beneficiadas.

En definitiva, los principales beneficiados son los pacientes. La verificación biológica de la presencia de Gap Cero y el desarrollo de implantes híbridos demuestran de forma concreta cómo esta triada funciona eficazmente en beneficio de la salud bucal.

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