En franco plan goleador, el joven Miguel Terceros alzó la voz para encender las esperanzas de los 11 millones de bolivianos que esperan que el martes su selección derrote a la de Irak y clasifique al Mundial 2026.
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FUNDAMENTAL
Con ocho goles -siete en la eliminatoria sudamericana y uno el jueves ante Surinam en el primer partido de esta repesca intercontinental-, Miguelito ha sido fundamental para que Bolivia se encuentre a 90 minutos de volver a un Mundial tras 32 años de ausencia.
La tercera y última participación de la selección del altiplano en un Mundial fue en Estados Unidos 1994. Antes había jugado en Uruguay 1930 y Brasil 1950.
GOLES SON AMORES
«No importa quién anote los goles», dijo ante la posibilidad de hacerle un gol decisivo a Irak, como lo hizo contra Brasil en el cierre de la eliminatoria o ante Surinam en el primer partido del repechaje.
«Obviamente estoy feliz cuando llego con gol, pero la selección siempre es prioridad», remató el jugador originario de Santa Cruz de la Sierra.
Terceros dio un diagnóstico de Irak: «es un equipo que juega más en conjunto (que Surinam). Los hemos visto bastante en videos».
OPORTUNIDAD
«La presión siempre va a estar y venimos trabajando la parte mental para que no nos juegue en contra», apuntó Terceros, integrante de la Verde desde 2022. «Llevar a Bolivia al Mundial no lo vemos como un peso, sino como un privilegio».
Terceros, de 21 años, cuenta las horas para vivir uno de los momentos más significativos de su carrera.
«Estoy tranquilo porque es un momento que yo estaba esperando para poder llevar a Bolivia al Mundial», dijo.


