Redacción
El Ministerio de Sanidad llevará al próximo Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) un documento para mejorar el abordaje de la enfermedad renal crónica (ERC) dentro de la Estrategia de la Cronicidad. Este plan incluye la sistematización de un sencillo análisis de sangre y orina (medición de la albúmina en orina y el filtrado glomerular) para mejorar la detección precoz de la enfermedad en todo el Sistema Nacional de Salud.
Según ha explicado la ministra Mónica García, este documento permitirá que todos los profesionales de atención primaria puedan realizar de forma sistemática estas pruebas a los pacientes con mayor riesgo. «Estas pruebas, de bajo coste, permitirán una detección temprana y facilitarán la intervención a tiempo, evitando que la enfermedad progrese hacia etapas más avanzadas,» ha destacado García.
El Ministerio de Sanidad presentará al CISNS un documento para sistematizar la medición de albúmina en orina y filtrado glomerular para la detección precoz de la ERC
El documento que presentará el Ministerio también incluirá recomendaciones para el diagnóstico precoz desde la atención primaria, promoviendo la identificación de personas con alto riesgo de desarrollar ERC. Según la ministra, la medición del filtrado glomerular y la albúmina en orina son pruebas sencillas que actualmente solo se realizan de forma puntual y no sistemática, lo que limita su efectividad.
Por su parte, María del Rosario Fernández, subdirectora general de Calidad Asistencial del Ministerio de Sanidad, destacó que el trabajo para este documento ha contado con la colaboración de sociedades científicas, asociaciones de pacientes y comunidades autónomas. «Nuestro objetivo es asegurar que estas pruebas estén disponibles y sean realizadas sistemáticamente en toda la red de atención primaria,» ha afirmado Fernández.
Estas pruebas, de bajo coste y fácil implementación, serán clave para mejorar el diagnóstico temprano en todo el Sistema Nacional de Salud
«La ERC es una pandemia»
Por su parte, la secretaria de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), María Jesús Puchades, ha asegurado que «la enfermedad renal crónica es ya una pandemia». «Tanto es así que la Organización Mundial de la Salud publicó el pasado 23 de mayo una resolución en la que insta y se compromete al fortalecimiento de la lucha para la prevención y el control de la enfermedad renal», ha apuntado.
En este sentido, ha informado de que actualmente casi 800 millones de personas en el mundo padecen enfermedad renal crónica, uno de cada diez españoles la tiene y es la novena causa de muerte a nivel mundial. «En el mundo se produce una muerte cada 20 segundos, y el escenario para 2050 prevé que la enfermedad renal crónica aumente a un ritmo exponencial. Tenemos que ponernos a trabajar en ello», ha subrayado.
La enfermedad renal crónica es una de las principales causas de mortalidad, con casi 800 millones de afectados en el mundo
Puchades ha criticado que el modelo actual de abordaje de la enfermedad renal crónica es «obsoleto». «La detección precoz es insuficiente. Los pacientes aún llegan tarde al sistema de salud y existe una fuerte dependencia de la hemodiálisis en centros», ha apuntado. En este punto, ha recordado que se están dando pasos positivos, como que el Ministerio de Sanidad haya incluido la enfermedad renal crónica en el Plan de Abordaje a la Cronicidad para el periodo 2025-2028
«Debemos luchar por un modelo sostenible de abordaje, considerando el trasplante y la diálisis peritoneal como principales opciones en el tratamiento renal sustitutivo. Pero, sin lugar a dudas, la detección precoz sigue siendo la mejor estrategia de abordaje para evitar llegar a la diálisis», ha subrayado.
El transplante renal, la mejor opción
A continuación, la responsable del trasplante renal de la Organización Nacional del Trasplante (ONT), Almudena Escribá, ha subrayado que el trasplante es la «mejor opción» para reducir la mortalidad asociada a la enfermedad renal crónica.
Para respaldar esta afirmación, ha recordado un artículo publicado en la revista The Lancet que analiza datos de 203 países. Según el estudio, la diálisis por sí sola no protege adecuadamente a los pacientes frente a la mortalidad, mientras que el trasplante renal se asocia con una reducción significativa del riesgo de fallecimiento. En este punto, ha señalado que España es el primer país del mundo en número de trasplantes renales, con cerca de 4.000 procedimientos realizados al año.

