La Real Academia Nacional de Medicina de España en el siglo XXI

Anuario iSanidad 2025
Dr. Eduardo Díaz-Rubio, presidente de la Real Academia Nacional de Medicina de España (Ranme)
La Real Academia Nacional de Medicina de España (Ranme) tiene su origen en una tertulia de médicos, cirujanos y farmacéuticos fundada en 1733. Aquel círculo ilustrado evolucionó rápidamente hacia la Academia Médica Matritense, con respaldo real, y en 1861 adquirió la condición de Academia Nacional.

Durante sus inicios, y a lo largo de más de dos siglos, la Ranme fue un espacio de reflexión científica donde se analizaban los avances de la medicina, se debatían diagnósticos y terapias y se asesoraba a las instituciones del Estado —incluida la Corona— y a las administraciones públicas.

Fue, desde entonces, un referente ético y humanístico, custodio del saber médico y difusor del conocimiento. Gracias a su prestigio, su independencia y la calidad de sus miembros, la Academia sobrevivió a guerras, epidemias y cambios de régimen, consolidándose como símbolo de excelencia científica donde se daban cita los mejores médicos de España.

En el siglo XXI, la realidad sanitaria y científica se ha transformado radicalmente. Existen sociedades científicas altamente especializadas, colegios profesionales activos, una difusión científica inmediata a través de revistas digitales y una creciente medicina telemática. La sociedad vive inmersa en la revolución tecnológica, la inteligencia artificial, la medicina personalizada, la globalización de la salud y nuevos desafíos éticos.

En este nuevo escenario, la Ranme debe ejercer un liderazgo renovado, integrando tradición y rigor con una visión estratégica orientada al futuro. Su papel ya no es sólo ser testigo del progreso científico: es una corporación que orienta, asesora, integra y vela por el uso responsable de la ciencia y del lenguaje médico al servicio de la sociedad.

La Ranme debe ejercer un liderazgo renovado, integrando tradición y rigor con una visión estratégica orientada al futuro

Conviene recordar que, de acuerdo con el artículo 62 de la Constitución Española, corresponde al rey el alto patronazgo de las reales academias. La Ranme es, además, el centro del debate médico gracias a sus sesiones científicas ordinarias, en las que participan académicos elegidos por mérito, excelencia y contribución a la medicina española.

Esta configuración asegura una institución independiente, transversal e interdisciplinar, idónea para la reflexión ética y deontológica y para el asesoramiento neutral a los poderes públicos.

A todo ello se suma su creciente proyección internacional a través de organizaciones como la Federación de Academias Europeas de Medicina (FEAM) y la Asociación de Academias Latinoamericanas, de España y Portugal (Alanam).

Las numerosas sesiones extraordinarias y externas celebradas en la Ranme han convertido a la institución en un auténtico punto de encuentro de la ciencia médica española. En los últimos años, la Academia ha impulsado decididamente la formación continuada y la excelencia profesional, reforzando su papel como foro científico de referencia.

La Academia ha impulsado decididamente la formación continuada y la excelencia profesional, reforzando su papel como foro científico de referencia

Otra misión esencial es la custodia del patrimonio médico y de la memoria histórica. La biblioteca —con más de 100.000 volúmenes, especialmente rica en obras de los siglos XVIII y XIX— y el archivo histórico, con miles de legajos, constituyen un tesoro único.

La conservación de este patrimonio, la aceptación y catalogación de nuevas donaciones y la preservación de la obra pictórica y escultórica de la institución conforman un compromiso irrenunciable. Esta labor, constantemente enriquecida, sustenta el desarrollo del Museo Infanta Margarita y abre el camino hacia un futuro Museo de la Medicina Española, proyecto que exige la colaboración del Estado y otras instituciones sanitarias.

De singular importancia es el Diccionario Panhispánico de Términos Médicos (DPTM), coordinado por la Ranme y elaborado junto con doce academias latinoamericanas. Esta obra integra las variantes lingüísticas de más de 500 millones de hablantes del español, contiene más de 70.000 términos, es digital y gratuita y está en permanente actualización. Representa una aportación única a la homogeneización, claridad y rigor del lenguaje médico en todo el mundo hispanohablante.

El Diccionario Panhispánico de Términos Médicos (DPTM) representa una aportación única a la homogeneización, claridad y rigor del lenguaje médico en todo el mundo hispanohablante

A ello se añade el Banco de Imágenes de la Medicina Española (Bimes), que preserva y difunde material gráfico procedente de los fondos de la Ranme y de colaboradores voluntarios; el Diccionario Biográfico de la Medicina Española (Biomedes), que recoge las figuras más relevantes de nuestra historia médica; y la revista Anales Ranme, la publicación científica médica más antigua de España, revitalizada recientemente y abierta a manuscritos en español e inglés.

En definitiva, la Real Academia Nacional de Medicina de España es una institución de servicio público, símbolo de excelencia profesional y referente ético y humanístico. Depositaria de la tradición y la memoria médica, la Ranme es hoy una corporación viva que, mediante sus programas científicos y culturales, contribuye al fortalecimiento del sistema sanitario y al progreso de la medicina española con rigor, independencia y humanismo.

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