Anuario iSanidadental 2025
Dr. Andrés Blanco Carrión, presidente de la Sociedad Española de Medicina Oral (SEMO)
La medicina oral es una especialidad odontológica, que incluye el conocimiento de las estructuras orales, no dentarias, y periorales, sus enfermedades y alteraciones patológicas, así como las manifestaciones orales de las enfermedades sistémicas. Son los odontólogos, por su formación y conocimientos, los profesionales capacitados para diagnosticar y tratar estas enfermedades ya sean primarias (originadas en la boca) o secundarias (manifestaciones orales de enfermedades sistémicas).


La medicina oral es una especialidad odontológica, que incluye el conocimiento de las estructuras orales, no dentarias, y periorales, sus enfermedades y alteraciones patológicas, así como las manifestaciones orales de las enfermedades sistémicas. Son los odontólogos, por su formación y conocimientos, los profesionales capacitados para diagnosticar y tratar estas enfermedades ya sean primarias (originadas en la boca) o secundarias (manifestaciones orales de enfermedades sistémicas).
Sin embargo, es habitual entre la comunidad odontológica, que nos olvidemos que en la boca existen algo más que dientes y encía. Hay una mucosa, glándulas salivales, vasos sanguíneos y linfáticos, nervios, músculos, hueso y estructuras anejas, que se sitúan desde el bermellón de los labios hasta la porción posterior del paladar duro y la úvula. En todo este territorio se presentan múltiples patologías que los dentistas conocemos, diagnosticamos y tratamos: somos los médicos de la boca.


Y ésta debería ser siempre nuestra forma de actuar con nuestros pacientes, tengamos la actividad y dedicación que tengamos, considerando la boca como parte integral de un ser humano. De esta manera vamos a intentar conseguir estados de salud bucodental y beneficio también para la salud sistémica.
Muchas patologías generales, como la diabetes, enfermedades autoinmunes, infecciones, trastornos hematológicos o efectos secundarios de medicamentos se manifiestan inicialmente en la cavidad oral
La medicina oral es indispensable en la formación del odontólogo porque le permite comprender al paciente de manera integral y no limitar su actuación únicamente a los dientes. A través de la medicina oral, el odontólogo adquiere los conocimientos necesarios para identificar, diagnosticar y tratar enfermedades de la boca y manejar las manifestaciones orales de las enfermedades sistémicas que pueden influir directamente en la salud bucal y en los tratamientos odontológicos.
Otro aspecto fundamental que aprendemos en medicina oral es el diagnóstico precoz del cáncer oral. Muchas patologías generales, como la diabetes, enfermedades autoinmunes, infecciones, trastornos hematológicos o efectos secundarios de medicamentos se manifiestan inicialmente en la cavidad oral. Un odontólogo con sólida formación en medicina oral puede reconocer estos signos tempranos, realizar un diagnóstico oportuno o derivar adecuadamente al paciente, contribuyendo así a la prevención y al cuidado integral de la salud.
Es indudable que una de las principales responsabilidades del dentista y los demás integrantes que forman parte de los equipos odontológicos, si no la principal, es el diagnóstico precoz del cáncer oral. Debería ser una norma en todas nuestras actuaciones asistenciales y con todos nuestros pacientes.
El cáncer oral, principalmente su forma más común de presentación, el carcinoma oral de células escamosas (COCE), es un problema sociosanitario en España, fundamentalmente por su mal pronóstico, con una mortalidad superior al 50% de los casos después de 5 años del diagnóstico. En nuestra mano está mejorar las cifras de esta terrible enfermedad y el diagnóstico precoz sigue siendo la mejor forma.
La medicina oral es indispensable en la formación del odontólogo porque le permite comprender al paciente de manera integral y no limitar su actuación únicamente a los dientes
La realización de exploraciones rutinarias de la boca, el primer día de consulta y cada vez que acudan a revisiones, la eliminación de factores carcinogenéticos y colaborar en conseguir una nutrición correcta y formas de vida saludable, el manejo correcto de los trastornos orales potencialmente malignos para evitar en lo posible su evolución a COCE, el acortamiento de los retrasos en la atención oncológica y la detección del COCE en estadios iniciales son las bases para un correcto diagnóstico precoz. Esta actitud salva vidas.
Finalmente, la medicina oral fortalece el criterio clínico, la toma de decisiones seguras y el trabajo interdisciplinario con otros profesionales de la salud. Esto garantiza una atención odontológica más ética, responsable y basada en el bienestar general del paciente, consolidando al odontólogo como un profesional de la salud integral y no solo como un técnico dental.
Por todo ello, considero que la medicina oral es indispensable en la formación odontológica. Otro punto a resaltar es que la docencia, tanto en grado en las Universidades como en postgrado debe ser impartida por profesionales odontológicos con formación en medicina oral, sin que ello excluya la participación y colaboración de otros profesionales médicos de distintas especialidades.





