Redacción
Novo Nordisk ha presentados resultados que demuestran que semaglutida (Wegovy) logra una pérdida de peso «significativa y constante», así como una reducción del riesgo cardiovascular en mujeres con obesidad en todas las etapas de la menopausia, desde la perimenopausia hasta la posmenopausia. Estos resultados se basan en tres ensayos clínicos; el ensayo clínico Step Up para el control del peso, el ensayo clínico cardiovascular Select y un estudio basado en evidencia de vida real, que apunta beneficios frente a migraña y depresión.
«En mujeres con obesidad, los cambios hormonales durante la menopausia pueden provocar aumento de peso e incrementar el riesgo de infarto«, ha explicado la vicepresidenta y directora de Asuntos Médicos Globales de Novo Nordisk, Mette Thomsen, quien ha agregado que estos resultados demuestran que el control del peso con semaglutida «aborda las complicaciones médicas de la obesidad, como las enfermedades cardíacas y la disfunción metabólica», y «puede ayudar a aliviar problemas cotidianos como la migraña, la depresión y dificultades propias de la menopausia».
Mette Thompson ha señalado que estos resultados demuestran que el control del peso con semaglutida «aborda las complicaciones médicas de la obesidad, como las enfermedades cardíacas y la disfunción metabólica»
Un análisis realizado tras el ensayo Step Up revelan que las mujeres premenopáusicas con obesidad perdieron una media del 22,6% de su peso corporal con semaglutida en dosis alta (7,2 mg), administrado una vez por semana. Además, cuatro de cada 10 (41,4%) lograron una pérdida de peso del 25% o superior, en comparación con el grupo placebo. Las mujeres en fase de perimenopausia y posmenopausia alcanzaron pérdidas de peso del 19,7 y 19,8%, respectivamente.
Finalizado el ensayo, que duró 72 semanas, casi la mitad de las mujeres en todos los grupos habían pasado de estar en categorías de obesidad a estar en categorías de sobrepeso o en normopeso. Además, la reducción media del perímetro de cintura fue del 17,5, 15,6 y 15,3% en mujeres premenopáusicas, perimenopáusicas y posmenopáusicas, respectivamente, lo que indica un menor riesgo cardiometabólico.
