Redacción
El brote de ébola tiene su epicentro en República Democrática del Congo, pero se ha extendido ya a Uganda. Ante esta situación, los ministros de Salud de la Unión Europea se reunirán de manera extraordinaria el próximo viernes mediante conferencia para discutir la preparación y coordinación del bloque frente a los eventuales riesgos del brote de ébola en África central. Así lo ha anunciado la presidencia de turno del Consejo de la UE.
Tras esta primera discusión por vía telemática, los ministros retomarán el asunto en el consejo formal de ministros de Salud que tendrá lugar el próximo 16 de junio en Luxemburgo. Además, el grupo de respuesta para crisis que los 27 tienen a nivel de expertos (IPCR, por sus siglas en inglés) está activado en «modo vigilancia» para seguir la evolución de la situación de manera continuada.
Cuatro pacientes de ébola se han recuperado durante las últimas horas, autoridades de República Democrática del Congo
La Unión Europea ha apostado desde el inicio del brote por potenciar una respuesta internacional, por lo que ha buscado coordinar su acción con la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), con las autoridades locales y con el Centro Africano de Detección y Prevención de Enfermedades, para canalizar su apoyo desde el punto de vista humanitario como para el envío de varias toneladas de material médico específico para detectar y combatir el ébola.
Nuevos pacientes de ébola recuperados
Según los últimos datos facilitados el domingo por la OMS, el brote ha dejado por el momento al menos 43 fallecidos y más de 263 casos han sido confirmados. Sin embargo, hay más de 1.100 casos sospechosos que están bajo investigación. Mientras, las autoridades de República Democrática del Congo (RDC) han anunciado que otros cuatro pacientes de ébola se han recuperado durante las últimas horas, elevando a cinco el total de personas que han superado la enfermedad.
Los cuatro pacientes, que estaban ingresados en el Centro Médico Evangélico de Bunia, en la provincia e Ituri, eran enfermeros que trabajaban en el frente cuando se declaró el brote hace más de dos semanas. El director de este centro médico, Calvin Ambitapio, ha afirmado que el personal médico sometió a todos ellos a un tratamiento para los síntomas de la malaria, al que además añadió antibióticos, ya que la cepa responsable del brote, la Bundibugyo, no cuenta con una vacuna ni con un tratamiento aprobado.
