Nieves Sebastián Mongares (Barcelona)
El control de la diabetes tipo 1 en niños y adolescentes sigue presentando varios desafíos. En aquellos infantes de menor edad, son sus familiares o responsables quienes tienen que controlar que se mantengan los niveles glucémicos adecuados y, en adolescentes, pueden existir otros factores que dificulten el control. Además, independientemente de la edad, la imprevisibilidad en las ingestas o la actividad física impiden establecer unos patrones concretos sobre los que establecer los parámetros de control. Por todo ello, en el marco del 48º Congreso de la Fundación de la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica (FSEEP), durante el simposio ‘Los niños crecen. Las necesidades cambian. CamAPS FX se adapta’, se abordó cómo este sistema puede contribuir al control de los niveles glucémicos.
El sistema de asa cerrada consta de la bomba YpsoPump, sumada al algoritmo CamAPS FX y estos elementos pueden combinarse con dos sensores diferentes. Entre las ventajas del algoritmo, la Dra. Patricia Enes, especialista en endocrinología pediátrica en el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, explicó que se basa en “un modelo predictivo que fija objetivos, tomando decisiones en tramos de 8-12 minutos sobre la insulina a administrar en las próximas horas”. También destacó que los objetivos de glucosa se pueden fijar entre 80 y 120 mg/dl en tramos de hasta 30 minutos en niños a partir de un año y con un peso superior a los 10 kilogramos.
El algoritmo CamAPS FX tiene una curva de aprendizaje en el modo automático que se ajusta a través de la información que va acumulando
Un aspecto a tener en cuenta, expuso la Dra. Enes, es que el algoritmo tiene una curva de aprendizaje en su modo automático. Es decir, aunque se fijen unos parámetros, atendiendo a la variabilidad del día a día, el algoritmo acumulará información para ser cada vez más preciso. Este aprendizaje, indicó, se hace a tres niveles: uno global que impacta en la dosis de insulina total que se administra; uno por horas y otro basado en el periodo postprandial. “Si se ve que hay tendencia a hiperglucemia o hipoglucemia, podrá ser más agresivo o lo contrario”, detalló.
La Dra. Enes resaltó que la manera más precisa y que ofrece mejores resultados es introducir los gramos de la ración en la aplicación, pero también hay otras modalidades como seleccionando el tamaño de la porción.
Además del calculador de bolos en base a estos parámetros, precisó la Dra. Enes, existen funciones adicionales. “Se pueden introducir tentempiés desde la aplicación, función con la que el sistema no administra un bolo inmediato, pero incrementa la insulina basal en caso de que detecte un aumento de la glucemia”. Otra función que incluye el sistema es especificar si una comida es de absorción lenta, con lo que, como apuntó la doctora, “no se administra todo el bolo de manera inmediata, sino que se va administrando cada 30 minutos en las siguientes tres o cuatro horas en caso de producirse un aumento de glucemia detectado por el sensor”. Para la Dra. Enes, todas estas funciones, “ayudan a gestionar la incertidumbre, ya que las dosis se van adaptando a todo lo que identifique el sensor”.
Los modos Ease-off y Boost permiten ajustar las dosis de insulina en el momento o ante la previsión de situaciones especiales
Y para casos excepcionales, el sistema cuenta con dos modos especiales. En primer lugar está el modo Ease-off, que administra menos insulina o la detiene temporalmente en caso de detectar que la glucemia supere los objetivos fijados. “El modo Ease-off se puede programar en el momento o para más tarde, en caso de que sepamos por ejemplo que se va a hacer una actividad con los cuidadores del colegio que requiera su uso”. En el lado contrario está el modo Boost, que puede administrar hasta un 35% más de insulina cuando se precise. “Aunque tengamos este modo activado, sólo se lleva a cabo si la glucosa está por encima de los objetivos como medida de seguridad”, concretó.
Evidencia sólida
Por su parte, el Dr. Marco Marigliano, diabetólogo pediátrico, investigador en diabetes tipo 1 y profesor ayudante de Pediatría en la Universidad de Verona, se refirió a la literatura científica que se ha ido generando sobre el uso de CamAPS FX en niños y adolescentes. “El sistema es sólido y lo corrobora la evidencia que hemos ido generando después de más de 10 años de su uso”. Esto ha permitido autorizar su uso en niños de muy corta edad.
El Dr. Marigliano presentó un estudio que refleja que tras seis meses de uso de myLoop powered by CamAPS FX se reducía la HbA1c, aumentaba el tiempo en rango y se evitaban hipoglucemias, las cuales pueden darse con cierta frecuencia en ciertos sistemas durante el modo automático, especialmente en población de entre uno y siete años. “El sistema demostró ser seguro, especialmente durante la noche”, apuntó el especialista.
De un estudio publicado en 2023 con datos en vida real, se extrajo que se podía lograr un 67-70% de tiempo en rango, lo que certifica su solidez. Otros estudios publicados posteriormente han seguido esta misma línea, con datos de tiempo en rango oscilando entre el 63 y el 65% pero con un aumento del mismo del 11% respecto al uso de otros sistemas y manteniendo estables las métricas de hipoglucemia. “Desde que empiezas a usar el sistema va aumentando la confianza y se van fijando objetivos de glucosa más bajos; según pasan los meses y el usuario se adapta, se logra un mejor control”, aseveró el Dr. Marigliano.
La evidencia científica acumulada durante 10 años respalda que con el uso de myLoop powered by CamAPS FX aumenta el tiempo en rango y se evitan hipoglucemias
El Dr. Marigiliano abordó el estudio Smash que comparó estrategias simplificadas para registrar las comidas según el tamaño de las porciones —pequeña, mediana o grande—, con resultados similares entre grupos. Esto sugiere que el sistema es robusto y puede facilitar su uso por parte de pacientes y familias, reduciendo la incertidumbre y el miedo a las hipoglucemias.
Asimismo, se han realizado estudios específicos para ver cómo ajustar los valores o qué aspectos tener en cuenta en acciones como puede ser la práctica deportiva.
Aprendizajes desde la perspectiva clínica
Durante el simposio, los doctores presentaron varios casos clínicos en los que se vio el funcionamiento del sistema en casos como el ‘fenómeno del anochecer’, que genera hiperglucemias después de la cena; cómo puede influir la impredecibilidad en niños en los que cuesta adoptar patrones de ingesta consistentes o ante la falta de adherencia en adolescentes.
En todos ellos, con matices, la solución es la misma: la personalización. Los especialistas expusieron que ante fenómenos como el de la noche se pueden ajustar los parámetros teniendo en cuenta esta situación o en niños con ingestas variables se puede optar por la administración de microbolos o añadir comidas extra mediante la aplicación. Luego, en casos como los de adolescentes a los que cuesta mantener en altos índices de tiempo en rango, hay que combinar el ajuste del sistema con la personalización de objetivos y, cuando sea necesario, aportar otros recursos como puede ser el apoyo psicológico.
Ante situaciones como patrones de ingesta no consistentes, se pueden ajustar las variables o usar funcionalidades de la app para garantizar el control glucémico
Y es que, como indicó el Dr. Marigliano, “especialmente en niños de menor edad puede ser más difícil adaptar su uso a la administración de bolos tanto en cuanto a la cantidad como a los tiempos, ya que ante hechos como la actividad física, es muy difícil cuantificar la fluctuación”. “Lo importante es que la dosis diaria total (TDD) se actualice diariamente, ya que influye en la cantidad máxima de insulina que el sistema puede administrar, así como en los ajustes relacionados con el peso”.


Durante el proceso de adaptación, apuntó el Dr. Marigliano, “el algoritmo tiene unos parámetros predeterminados, que se pueden fijar en objetivos más altos al principio e irlos bajando según el usuario se adapte a su uso”. En este sentido, recalcó la importancia de la relación médico-paciente, explicando a las familias todo lo que sea necesario y dándoles confianza en el uso del sistema myLoop powered by CamAPS FX. Así, con el conocimiento acumulado, el investigador manifestó que desde la sociedad italiana de endocrinología pediátrica se han elaborado unos materiales para que los pediatras dispongan de toda la información para personalizar el tratamiento de los pacientes y mejor el control de la patología.
En este sentido, la Dra. Enes apuntó que ya se ha publicado el manual ‘myLoop powered by CamAPS FX en población pediátrica: un enfoque aplicado desde la experiencia clínica’ la cual además, expresó, puede ayudar a compartir ideas y buenas prácticas con los compañeros de especialidad de otros países.
Los expertos resaltaron que la experiencia apunta a la importancia de no ‘sobreactuar’ para favorecer el aprendizaje del algoritmo
Con la experiencia acumulada hasta el momento y lo comentado durante el simposio, la Dra. Enes se mostró satisfecha al ver que pediatras españoles e italianos compartían conclusiones respecto al uso del sistema. “Estas se pueden resumir en que el sistema tiene una curva de aprendizaje y cada vez va funcionando mejor, siendo clave controlar la glucemia postprandial y mejorar el control de ratios”. Asimismo, incidió en la idea de no ‘sobreactuar’, para que el algoritmo pueda ir incorporando los datos y hábitos de cada paciente hasta lograr el mejor control glucémico del paciente mediante su uso.
