Nieves Sebastián Mongares
Gabriela Vázquez Vegas/Ana Fernández Agüero (Vídeo)
Al hablar de esclerosis múltiple es común asociar la patología a la sintomatología física, pero no tanto a la relacionada con la cognición. En el marco del Día Mundial de la Esclerosis Múltiple que tuvo lugar el pasado 30 de mayo, el Dr. Enric Monreal Laguillo, neurólogo especialista en Esclerosis Múltiple en el Hospital Ramon y Cajal, explica en este episodio del vídeopodcast de iSanidad, realizado gracias al apoyo de BMS, que “la inflamación que genera la esclerosis múltiple a nivel de cerebro o médula espinal puede afectar la fuerza, la sensibilidad, problemas para ir al baño, visión o equilibrio”.
Y es que, como expone el neurólogo, la esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune que genera una inflamación que afecta al sistema nervioso central (cerebro y médula espinal), concretamente a la mielina que es la vaina que recubre las neuronas.
Impacto en los pacientes
Dado que el deterioro cognitivo puede ser menos conocido que otros síntomas de la esclerosis múltiple, es importante la manera en que se comunica en la consulta. “Es importante leer cómo está cada paciente, si tiene incertidumbre, miedos… hay personas que prefieren tener información más limitada porque les genera aprensión, miedo o preocupación excesiva y, en estos casos, a no ser que existan ya problemas cognitivos, no se aborda de entrada”. En casos en que la persona experimente dificultades en atención, rendimiento laboral o lenguaje, sí se debe tratar. Aquí subraya el Dr. Monreal, “hay que hablar de que la esclerosis múltiple les puede afectar en este aspecto, ya que trasladarles que se puede medir y tratar genera alivio y conexión”.
“En general, la exploración neurológica se basa en los aspectos físicos y la cognición a veces queda en un segundo plano; pero tenemos pruebas específicas para valorarla”, concreta. Primeramente se suele hacer una prueba de cribado denominada Symbol Digit Modalities Test (SDMT) para valorar la velocidad de procesamiento. “Pero una evaluación adecuada requiere de una valoración neuropsicológica que abarca todos los dominios cognitivos y requiere tiempo, unas dos horas, realizada por personal entrenado, del que no disponen todas las unidades”.
Además, el Dr. Monreal remarca que el deterioro cognitivo asociado a la esclerosis múltiple puede afectar prácticamente a todas las esferas. “Puede interferir en hobbies, generar problemas a la hora de disfrutar de la lectura, actividades que requieran de cierta habilidad cognitiva, a nivel laboral o para socializar”. Todo ello, añade, puede llegar a generar aislamiento y afectar a nivel anímico al evitarse ciertas actividades.
El Dr. Monreal apunta que hasta “hace poco, la parte de cognición ni se tenía en cuenta como afectación de la esclerosis múltiple”
Siguiendo este hilo, lamenta el neurólogo, “hasta hace poco, la parte de cognición ni se tenía en cuenta como afectación de la enfermedad”. Además, añade, “la cognición no entra en la escala de discapacidad o lo hace de forma muy somera, y por tanto no tiende a ser evaluada”. Por todo ello, el Dr. Monreal considera que se debe seguir avanzando para profundizar en el conocimiento del deterioro cognitivo en esclerosis múltiple y así avanzar en su prevención, identificación y manejo.
Detección precoz y abordaje
Teniendo en cuenta todas las afectaciones, indica el Dr. Monreal, “controlar la inflamación al inicio no sólo prevendrá todos los aspectos que pueden afectar a nivel físico, sino que puede prevenir el deterioro cognitivo”. “Por tanto, es clave el diagnóstico precoz, estratificar el grado de inflamación y administrar de forma temprana un tratamiento lo suficientemente antiinflamatorio”, agrega. No obstante, el especialista precisa que aunque esta intervención precoz permite preservar muchas funciones, en caso de aparecer estas manifestaciones, se pueden instaurar abordajes basados en la rehabilitación, lo que dada la plasticidad del cerebro, permite restaurar aunque sea parcialmente las funciones cognitivas.
El Dr. Monreal apunta que la clave es parar la inflamación y que los fármacos juegan un papel fundamental. “También me gusta comentar con los pacientes todo lo que está en su mano, recalcando cinco hábitos que ayudan a controlar la inflamación y preservación de la cognición: evitar el consumo de tóxicos como tabaco, alcohol y drogas; la dieta, potenciando ciertos alimentos y reduciendo otros sin demonizarlos; el ejercicio físico que ayuda a nivel de plasticidad neuronal y nuevas conexiones; el sueño, a través del que se activa el sistema linfático que es el que elimina los desechos, manteniendo el sistema inmune y función cerebral y, por último, el control del estrés”. En este sentido el neurólogo incide en que estos buenos hábitos se retroalimentan entre ellos, lo que refuerza la importancia de integrarlos en la rutina.
La detección precoz de los problemas cognitivos asociados a la esclerosis múltiple es esencial para frenar su avance e, incluso, restaurarlos aunque sea de manera parcial
Una vez diagnosticada la esclerosis múltiple, aunque los problemas cognitivos no se presenten en todos los casos, sí que se detectan en mayor o menor grado en un alto porcentaje de casos. Aquí, apunta el Dr. Monreal, “los síntomas que identifique la familia y entorno deben ser la primera señal de alerta para indagar más”. Aun así, remarca que no cada problema que aparezca en este ámbito debe achacarse a la esclerosis múltiple, sino que pueden tener otra raíz.
Para el experto, el mensaje importante es incidir en que el deterioro cognitivo puede ser parte de la esclerosis múltiple, para que pacientes y profesionales puedan identificarlo de manera más temprana. “Si se comenta, podemos darle más importancia, prevenir este deterioro e iniciar tratamiento de rehabilitación para mejorarlo”.
Desafíos pendientes
Más allá de la necesidad de aumentar el conocimiento y concienciación sobre el deterioro cognitivo en esclerosis múltiple, el Dr. Monreal apunta a varios desafíos en este campo. “Al final, es un tema de tiempo; muchas veces el paciente requiere de un abordaje que implica muchos aspectos, no sólo el fármaco y monitorización, sino atender a todos los síntomas, llevando cada uno sus tiempos, como la cognición que conlleva una valoración específica”, destaca.
Asimismo, explica que “para personas en que identificamos un problema en este ámbito, contamos con un neuropsicólogo que hace una valoración más detallada, pero esta figura no está presente en todas las unidades; quizá más en los centros de referencia, pero en los menos especializados es más complejo”. “Esta es una de las principales barreras: poder acceder a una evaluación adecuada y completa de todas las funciones cognitivas”, asevera.
Acceder a una evaluación adecuada es una de las principales barreras para detectar el deterioro cognitivo asociado a la esclerosis múltiple
A esto se suma la falta de sensibilización que puede haber sobre este punto. “La esclerosis múltiple tiene muchos síntomas y los que son claramente visibles generan mucha empatía; pero hay síntomas invisibles con los que cuesta más conectar, como la fatiga, cognición o temas anímicos, que puede parece que no sean tan intensos o, incluso, se pueda pensar que son casi inventados”. Aquí puntualiza que algunos de ellos son los que más discapacidad generan en el día a día y cuantificarlos ayuda a que el entorno pueda entenderlos.
“El deterioro cognitivo puede estar presente desde formas más sutiles en el inicio de la enfermedad, por lo que hablarlo y abordarlo para administrar terapias es fundamental, así como para tomar decisiones terapéuticas”, desarrolla el Dr. Monreal. También, porque aparte de las afectaciones mencionadas, puede trascender hasta problemas como los relativos a la esfera sexual que pueden ser más difíciles de comentar.
Mejorar el conocimiento de toda la sintomatología de la esclerosis múltiple es esencial para la toma de decisiones clínicas, así como para reducir el estigma y mejorar la sensibilización de la sociedad
En definitiva, en palabras del doctor, “para mí, la cognición es la mitad de la enfermedad, vemos primero el cuerpo y luego la mente; el cuerpo, obviamente, tiene una serie de síntomas que impactan en el día a día, pero la afectación de las funciones cognitivas puede afectar más que las limitaciones físicas”. Por ello, insta a equiparar la importancia del plano físico y el cognitivo de cara a proponer un abordaje que impacte positivamente en la calidad de vida del paciente.
