Medio siglo de frustraciones y miserias acabaron la noche del sábado para los New York Knicks, que culminaron su improbable conquista de la NBA y le devolvieron la felicidad a una ciudad hastiada de fracasos deportivos.
De la mano de un heroico Jalen Brunson, que logró 45 puntos, los Knicks derrotaron 94-90 a los San Antonio Spurs y alcanzaron su primer anillo desde 1973.
«HISTORIA», escribió en X el joven alcalde Zohran Mamdani, que anunció un gran desfile de celebración el jueves por Manhattan.
Su apasionada afición no quiso esperar y tomó las calles desde la tarde del sábado, en una jornada de locura en el área de Nueva York por la confluencia con el primer juego que hospedaba del Mundial entre Brasil y Marruecos.
«NUEVAYOOOOL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!», clamó también en X Bad Bunny, uniéndose a un grito colectivo de emoción y desahogo.
Es la primera vez desde 2012 que la mayor ciudad de Estados Unidos festeja un título de las principales ligas deportivas norteamericanas.
Los Giants triunfaron entonces en el Super Bowl de la NFL, tres años después del último campeonato de los emblemáticos Yankees en la Serie Mundial de béisbol.
Mientras Giants y Yankees compiten con franquicias vecinas (Jets y Mets), los Knicks son el equipo que aglutina realmente a la Gran Manzana, a pesar del lejano recuerdo de sus únicos dos anillos de 1970 y 1973.
Por si fuera necesario, su extrema popularidad quedó plasmada en estos playoffs, en los que fueron llevados en volandas por sus aficionados.
Su apasionada hinchada se movilizó al punto de hacerlos sentir como locales tanto en la casa de acérrimos rivales, como los Philadelphia 76ers, como en las propias Finales frente a los Spurs de Victor Wembanyama.
A 3.000 kilómetros de distancia, miles de seguidores neoyorquinos empujaron a su equipo a dar el último paso, incluidas celebridades de acérrima fidelidad, como los actores Timothée Chalamet y Ben Stiller, que los han seguido allá donde fueran en estas eliminatorias.
53 años de penas
En Nueva York, la euforia alrededor de los Knicks estaba disparada desde el inicio de los playoffs, cuando el equipo de Mike Brown empezó a demostrar que algo había cambiado.
La temporada regular había sido muy poco inspiradora y se empezaba a dudar de si el discreto Brown había sido la apuesta correcta para un equipo que había alcanzado la pasada final de la Conferencia Este.
Tom Thibodeau, un entrenador de carácter completamente opuesto, no había logrado subir el último escalón con el proyecto neoyorquino más ambicioso de los últimos años, que orbita absolutamente en torno a Brunson.
El fichaje del base fue una jugada maestra de las oficinas de Nueva York. Los Dallas Mavericks subestimaron a Brunson, un jugador elegido en segunda ronda del Draft, y permitieron que los Knicks se hicieran con él en 2022 como agente libre.
Después llegaron las importantes inversiones para rodearlo con un pívot estelar, Karl-Anthony Towns, y dos aleros tan capaces de secar a estrellas rivales como de anotar cuando se requiere, OG Anunoby y Mikal Bridges.
Con este arsenal, la NBA volvió a prestar atención a los Knicks, una franquicia con una única clasificación a playoffs entre 2014 y 2022.
Por ese periodo transcurrió la era de Carmelo Anthony (2011-2017), uno de los mejores jugadores que nunca pisó unas Finales.
Las figuras que tuvo a su lado, como Amar’e Stoudemire, Tyson Chandler o Derrick Rose, o bien no tuvieron el peso suficiente o aterrizaron tarde en el Madison Square Garden.
Los verdaderos astros por los que suspiraba la ciudad más global, como LeBron James, acabaron eligiendo otros destinos.
La humillación definitiva llegó en 2019 cuando Kevin Durant y Kyrie Irving los plantaron para jugar con los vecinos Brooklyn Nets.
Sin un referente de ese calibre, los Knicks actuales han aplicado trabajo, humildad y juego colectivo para recuperar el espíritu de sus grandes predecesores.
Las anteriores Finales de Nueva York se remontan a antes de los atentados del 11-S, saldadas con derrotas en 1994 ante los Rockets y en 1999 ante los Spurs, una cuenta saldada con creces este sábado.
Claves del tema
¿Cuánto tiempo pasó para que los New York Knicks volvieran a ser campeones de la NBA?
Los New York Knicks conquistaron un nuevo título de la NBA después de 53 años, ya que su anterior campeonato había sido obtenido en 1973.
¿Quién fue la gran figura de la final que ganó Nueva York?
El base Jalen Brunson lideró la victoria de los Knicks con una actuación sobresaliente de 45 puntos, siendo determinante para conquistar el campeonato.
¿Qué factores explican el resurgimiento de los Knicks?
El equipo logró consolidarse gracias al liderazgo de Jalen Brunson, la incorporación de jugadores como Karl-Anthony Towns, OG Anunoby y Mikal Bridges, además del trabajo colectivo que permitió a la franquicia volver a competir por el título.
