El jugador rescindió su contrato con Boca y dejó de ser jugador del club al que había arribado en julio de 2023, después de que medios como ESPN y Olé anticiparon el martes que su salida era inminente.
La desvinculación del artillero charrúa, dueño de una carrera singular con más de 500 goles, se produce tras conocerse que no iba a ser tenido en cuenta por Rodolfo Arruabarrena, el nuevo DT de Boca, mientras se recuperaba de una dolencia por la que apenas jugó unos pocos minutos en el primer semestre de este año.
En su despedida, Cavani recordó que al llegar al club sintió que esa forma de vida le daba «aún más motivos» para prepararse «y dar el 100% cada partido».
Sin embargo, reconoció que luego debió atravesar «momentos difíciles» que lo alejaron de poder «dejar una huella» en el club.
Cavani había llegado a Boca envuelto en un clima de euforia: su sola presencia bastó entonces para colmar el estadio La Bombonera el día de su presentación oficial.
Sin embargo, su ciclo en el Xeneize estuvo marcado por las dilatadas ausencias, con 81 partidos en su balance, de los que sólo 27 en tres años, y apenas 28 goles anotados, además de haber sido protagonista de varios tantos desperdiciados, que influyeron en derrotas o eliminaciones en torneos importantes.
‘Una de las tristezas más grandes’
El propio delantero admitió que la lesión lumbar que lo marginó durante los últimos meses fue un golpe inesperado.
«Hoy me toca enfrentar una situación que realmente pensaba que no iba a ser tan difícil como lo fue. Incluso llegando a dejarme ya ni siquiera con la posibilidad de competir junto a mis compañeros. Una de las tristezas más grandes que me tocó vivir en mi carrera», expresó.
Su último encuentro con la camiseta auriazul fue el 15 de febrero pasado, en un empate 0-0 frente a Racing, y desde entonces los problemas físicos le impidieron regresar a la actividad.
El delantero nacido en Salto, de 39 años, tenía contrato con Boca hasta fines de 2026, pero la dirigencia del Xeneize decidió adelantar los plazos, ante la falta de respuestas en el tratamiento de recuperación de una lesión en la zona lumbar y la certeza de que el nuevo entrenador preferirá otros nombres para el ataque.
El delantero había sido considerado por Juan Román Riquelme, presidente de Boca, como «el mejor jugador de todos los tiempos del fútbol argentino», además de destacar que «es una estrella, está entre los diez goleadores históricos en actividad».
Pero poco y nada se vio en el equipo azul y oro del Cavani que rompió redes en el fútbol europeo, y que había llegado a Boca con el deseo de jugar en el club en el que actuó uno de sus ídolos, Sergio «Manteca» Martínez, muy recordado por la afición del barrio porteño de La Boca.
Cavani surgió en Danubio, de Uruguay, pero muy pronto sus goles lo llevaron a los italianos Palermo y Napoli, además de siete temporadas en el Paris Saint-Germain francés y otras dos en el Manchester United inglés, para cerrar una etapa de 17 años en Europa en Valencia.
Además de jugar más de 15 años para la selección mayor de Uruguay, con 58 goles en 136 partidos, el palmarés de Cavani también incluye una Copa Italia con Napoli, seis títulos de la Ligue 1, cinco copas de Francia, cuatro Supercopas de Francia y seis Copas de la Liga francesa, todos con PSG, y un campeonato uruguayo con Danubio.
Cavani cerró con gratitud. «Como me enseñó a un entrenador que tuve, el camino es la recompensa. Y el camino fue hermoso».
«Le agradezco a todo el mundo Boca. No voy a dejar de desearles siempre lo mejor y acompañarlos de donde me toque, siempre», concluyó.
(02/07/2026)
