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La escuela nace con el arte

En el siglo V se inicia en Grecia la etapa de expresión individual y aparece la práctica tradicional del taller donde se impone el arte y se inicia el tiempo que surge la escultura libre de las viejas convenciones. La primera escuela nace en Atenas con el tallado de las esculturas de madera..

En ese mismo tiempo, el artista en la Grecia antigua fue el primero en expresar su individualidad desarrollada en el tradicional taller del padre. Un hecho que llevó a afirmar que, si bien el arte era hereditario de padres a hijos, comenzaba a abrirse a nuevos estilos. Tiempos en los que el arte jónico legó al mundo obras de proporciones heredadas de los Egeos. Éstas contrarias en apariencia al estilo griego.

Posteriormente la escuela ática en Grecia, transitó hacia otros derroteros, apareciendo luego las verdaderas escuelas de los artistas áticos, egitas y poloponésicos que pretendieron que la escultura contara con una enseñanza unificada con la práctica. Sin embargo, los distintos estilos de la escultura, nacieron dentro de un carácter expresivo, el cual fue creciendo con el tiempo.

Pero no se debe dejar de valorar a La Escuela de Argos, que presentaba una notable continuidad de estilo que partía con Polímides y los discípulos de Policleto. Tiempos en los que el artista fue el primero en expresar la individualidad de su arte, para luego crear su propio estilo.

En Atenas en el siglo VI, el arte Jónico y el trabajo del modelado fue evolucionando con materiales cerámicos. Un ejemplo de ello, fueron Las Cicladas de Neucratis y Samos.

La escultura en esos momentos, estuvo enmarcada dentro del arte poloponésico, asimismo las cerámicas de Corintio, Argos y de Sicione. Todas, dotando a la escultura una especie de dialecto común.

En cambio, las escuelas de escultura de Argos, de Laconía y de Egina, mostraron obras con rasgos comunes, destacando que el arte griego se encontraba necesitado de detalles. En consecuencia, las escuelas de arte se transformaron en Centros de Arte.

Con todo ello, la Grecia del siglo V a. C. vivió una etapa de gran esplendor conocida como la Edad de Oro, que ha legado a la humanidad obras como el Partenón, el Discóbolo de Mirón y el Dorífero de Policleto. Un tiempo que se enfocó en la búsqueda de la belleza ideal, el equilibrio, la proporción y esencialmente, el movimiento real del cuerpo humano: lo destacable de ese tiempo.

En el siglo VI, las escuelas de arte en Grecia, adoptaron una nueva extensión del conocimiento gracias al cambio del estilo, que olvido definitivamente a las estatuas rígidas y con ello, se impusieron las nuevas creaciones con postura natural del cuerpo, olvidando definitivamente la rigidez de la escultura del pasado.

Tiempos de evolución de la escultura griega ha legado a la humanidad, representaciones de personajes esculpidos en distintas posturas del cuerpo.

No cabe duda, que la nueva imagen en movimiento que apareció en el arte de la escultura ateniense, le doto de una característica singular al arte en general, el cual transitara en el tiempo inspirando un nuevo sentido al arte del futuro.

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