El presidente Rodrigo Paz abrió la posibilidad de que los gobernadores del país importen combustible a precio de mercado internacional, como una alternativa para garantizar el abastecimiento ante las dificultades que enfrenta Bolivia.
Durante el acto de inauguración de la perforación del pozo hidrocarburífero Junín-9D, en Santa Cruz, el Mandatario respaldó la propuesta del gobernador cruceño, Juan Pablo Velasco, de gestionar la importación de diésel y gasolina para atender la demanda del departamento.
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Combustible
“A los gobernadores del país que quieran traer combustible, importar al precio de mercado, todas las garantías para que traigan, para que a la gente no le haga falta”, afirmó Paz.
El jefe de Estado destacó que Velasco fue el primero en plantear públicamente esta alternativa y consideró que se trata de una posición que permite transparentar el costo real de los carburantes.
“Es el primer gobernador que tuvo la valentía de decir: ‘si a mí me dejan importar combustible, yo lo pongo al precio de mercado y en Santa Cruz va a sobrar combustible’”, señaló.
Importación sin subsidio
La propuesta implica que el combustible importado sea comercializado a valores vinculados al mercado internacional, en lugar de depender del esquema de subvención estatal que durante años mantuvo precios internos por debajo de los costos de importación.
Paz utilizó la situación del mercado internacional para justificar la necesidad de sincerar las condiciones de abastecimiento.
“El que tiene más plata va y compra. Ahora que hay guerra a nivel mundial, el que paga mejor es el que se lleva el diésel, la gasolina”, sostuvo.
En ese contexto, el mandatario planteó que Bolivia debe asumir el problema del abastecimiento desde una perspectiva más realista y llamó a utilizar “la verdad” como punto de partida para transformar el modelo energético.
“Tenemos que hacer de la verdad un poder para transformar y Bolivia tiene que hablar con la verdad”, afirmó.
Dato
La propuesta de permitir a los gobiernos departamentales importar carburantes se suma así a las medidas que busca implementar el Ejecutivo para enfrentar la escasez de combustibles y reducir la presión que representa su provisión para las finanzas públicas.
El planteamiento queda ahora sujeto a la definición de las condiciones bajo las cuales los gobiernos departamentales podrían participar en la importación y comercialización de combustibles a precios de mercado.
