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Cainco lanza el Foro Económico 2026, ‘Reconstruir sin Ensayar’

El próximo viernes, la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (CAINCO) realizará el Foro Económico 2026 bajo el título «Reconstruir sin ensayar». Este espacio reunirá a tres economistas internacionales: Piero Ghezzi, de Perú; Raphael Bergoeing, de Chile; y Xavier Sala-i-Martin, catedrático de Columbia. Este último vinculado a la experiencia de República Dominicana. El objetivo es revisar qué mecanismos institucionales han permitido a otros países latinoamericanos sostener sus reformas económicas en el tiempo. Pablo Mendieta Ossio, director del Centro Boliviano de Economía (CEBEC) de CAINCO, explicó en una entrevista con Energías & Negocios, de La Razón, el sentido detrás del título y de la convocatoria.

Evitar la prueba y error

El nombre del Foro no es casual. Según Mendieta, resume un diagnóstico preciso sobre el momento que atraviesa el país. Bolivia ya no tiene margen para ir a tientas. «La crisis que vivimos ahora ya la han vivido otros países. Esos países ya han hecho ese proceso de prueba y error para buscar soluciones. No somos el primer país al que le pasa esta situación, ni siquiera en el ámbito energético», señaló. De ahí se desprende la pregunta que, dijo, guía todo el Foro. «¿Por qué no vemos los errores y aciertos de otras economías, en especial de aquellas que se parecen a la nuestra, para buscar mecanismos institucionales que nos puedan ayudar a salir de la crisis?». En sus palabras, «no necesitamos inventar la rueda de nuevo».

La motivación de fondo, sin embargo, no es replicar recetas ajenas sin más. Mendieta fue enfático en marcar esa diferencia, apelando a una analogía médica. «Es como si yo quisiera saber qué hacer frente a una epidemia de determinada enfermedad. Lo más estándar, lo que hace la medicina usualmente, es ver qué se hace en otros países. No necesariamente para copiar, porque hay identidades y diferencias culturales y geográficas. No se trata de copiar por copiar, sino de adoptar las prácticas que puedan ayudarnos a salir adelante». El objetivo, insistió, es identificar qué mecanismos han demostrado sobrevivir a los cambios de gobierno y de signo ideológico, más que importar soluciones cerradas.

Expertos internacionales

Los tres expositores confirmados representan, precisamente, tres variantes de esa idea. El primero es Piero Ghezzi, exministro de Producción de Perú y creador de las Mesas Ejecutivas. Un mecanismo que, según describió Mendieta, nació para resolver un problema concreto. «Ni el sector público ni el sector privado tienen, por sí solos, la respuesta» a los cuellos de botella que enfrenta un sector productivo. «Las Mesas Ejecutivas son un mecanismo institucional que ha servido para que exista un encuentro entre el sector público y el sector privado, sin que uno esté a la espera de la buena voluntad de la otra parte», explicó.

El segundo es Raphael Bergoeing. Presidió la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad de Chile, un organismo creado durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet. Este, a diferencia de otras iniciativas, no desapareció con el cambio de administración. Mendieta destacó justamente esa continuidad como el valor central de la experiencia chilena. Fue una institución «que ha permanecido más allá de los gobiernos y de las visiones ideológicas», dijo. Recordó que tanto Sebastián Piñera como Gabriel Boric decidieron mantenerla en pie pese a sus diferencias políticas.

El tercero es Xavier Sala-i-Martin, economista catalán de la Universidad de Columbia. Su trabajo con República Dominicana aporta una tercera capa al enfoque del Foro. No basta con diagnosticar problemas estructurales, hay que acompañarlos de un plan de implementación. Como resumió Mendieta, la lógica no es «simplemente decir ‘usted debería mejorar esto’, sino ‘usted podría mejorar esto con A, con B y con C’». Y remarcó que esa hoja de ruta debe construirse localmente: «Eso no es algo que viene de afuera; las combinaciones las vamos a definir nosotros».

La urgencia boliviana

Hacia el cierre de la conversación, Mendieta dejó una reflexión que condensa la urgencia detrás de la convocatoria. Recordó que las ediciones anteriores del Foro han dejado, más de una vez, una sensación de oportunidad perdida. «Tal vez la mayor desazón, tristeza y decepción que tenemos en las distintas ediciones —y no hablo de una sola, sino de varias— es que muchas cosas que ya podríamos haber implementado no se han implementado». Esta vez, dijo, el contexto no da lugar a esa demora. «Son tres años de caída del PIB, tres años de aumento de la pobreza con toda esta crisis. No hemos creado instituciones». Esa ausencia de institucionalidad es lo que el Foro busca empezar a revertir.

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