El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, afirmó este sábado que el esquema de precios diferenciados de los combustibles, principalmente del diésel concentraba una parte importante de sus beneficios en los sectores de mayores ingresos.
Durante una conferencia de prensa para explicar las medidas económicas adoptadas por el Gobierno, Aramayo señaló que más de la mitad del beneficio que generaba el precio diferenciado de los combustibles llegaba a los sectores de ingresos altos, mientras que los hogares de menores recursos recibían una proporción mucho menor.
“Más de un 50% de este precio diferenciado llegaba a sectores de ingresos altos y solamente cerca del 7% beneficiaba a hogares pobres”, afirmó el ministro.
Aramayo sostuvo que estos datos muestran una distorsión en el sistema de subvención y justificó su modificación como parte de las medidas destinadas a ordenar las cuentas públicas.
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Ingresos
“Entonces estamos corrigiendo esas distorsiones”, señaló durante la conferencia.
El ministro también dimensionó el costo fiscal que, según el Gobierno, representaba mantener el precio diferenciado de los combustibles. De acuerdo con Aramayo, la política implicaba un impacto equivalente a cerca de 3,9 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB).
“Este precio diferenciado le costaba al país cerca de 3,9 puntos porcentuales del producto interno bruto y eso naturalmente había que corregirlo”, sostuvo.
Con estos argumentos, el Gobierno plantea el levantamiento de la subvención al diésel como parte de un conjunto de medidas económicas orientadas a reducir el costo fiscal de los combustibles y corregir la distribución de los beneficios asociados al precio subsidiado.
