El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, expresó el respaldo del Ejecutivo al viceministro de Régimen Interior y Policía, Peter Maldonado, tras las amenazas que recibió y las atribuyó a organizaciones criminales afectadas por los operativos contra sus estructuras.
“Al viceministro, le damos y le decimos con absoluta claridad: continúe trabajando con firmeza. Tiene el respaldo pleno del gobierno nacional y la garantía que no estará solo frente a las amenazas. No habrá intimidación que detenga la decisión del Gobierno de enfrentar el narcoterrorismo, la corrupción y las estructuras criminales que durante años operaron en el país”, afirmó.
Oviedo sostuvo que las intimidaciones se producían como represalia por las acciones gubernamentales contra el crimen organizado. En ese contexto, mencionó los operativos que permitieron la captura de Sebastián Marset y la caída de cabecillas de organizaciones criminales que operaban en la región.
Entre los grupos mencionó al Comando Vermelho y al Primer Comando de la Capital (PCC), de Brasil; Los Pulpos, de Perú; Los Espartanos, de Colombia, y el Primer Cartel del Uruguay.
El ministro también vinculó las amenazas con sectores que, según afirmó, tenían intereses afectados por las investigaciones sobre redes de protección y corrupción. En ese marco, mencionó a organizaciones criminales y a sectores vinculados al Chapare, en el trópico de Cochabamba.
Asimismo, señaló que las acciones gubernamentales alcanzaban a exautoridades judiciales y fiscales investigadas por su presunta participación en estructuras de corrupción y encubrimiento. Entre ellas mencionó al exfiscal general del Estado Roger Mariaca, cuya detención y procesamiento incluyó entre los resultados de esta ofensiva.
“No nos van a amedrentar, con el respaldo del Presidente, el compromiso de la Policía Boliviana, y el apoyo de las instituciones democráticas continuaremos esta lucha sin dar ni un solo paso hacia atrás”, manifestó.
Las declaraciones se producían después del asesinato de un hombre cuyo cuerpo fue encontrado en inmediaciones del Cordón Ecológico de Santa Cruz, junto a un mensaje amenazante presuntamente dirigido a Maldonado.
El comandante general de la Policía, Adrián Álvarez, informó que la víctima habría sido elegida al azar para enviar una advertencia al viceministro. La hipótesis policial apuntaba a una represalia por los operativos que afectaban económicamente a organizaciones criminales.
El caso se sumaba a otros mensajes intimidatorios difundidos contra Maldonado. Ante esa situación, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, también había pedido priorizar las investigaciones sobre los homicidios y las amenazas contra autoridades.
Oviedo afirmó que el objetivo de la estrategia gubernamental era combatir el narcoterrorismo, desarticular las redes de corrupción y enfrentar la delincuencia para recuperar la tranquilidad y garantizar la seguridad de la población. “En Bolivia se acabó la impunidad”, Arengó.
