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Abordaje precoz del síndrome cardio renal hepático metabólico en atención primaria con nuevo consenso

Redacción
El síndrome cardio, renal, hepático y metabólico (Scrhm) supone un importante reto para el sistema sanitario. Este conjunto de patologías engloba enfermedades crónicas como la enfermedad renal crónica (ERC), la diabetes mellitus tipo 2 (DM2), la insuficiencia cardiaca (IC), la hipertensión arterial (HTA), la obesidad o la esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH), una patología hepática vinculada a la acumulación de grasa y alteraciones metabólicas.

Estas enfermedades están estrechamente interrelacionadas, de modo que la aparición o progresión de una de ellas puede favorecer el desarrollo o empeoramiento de otras patologías asociadas. En España, su impacto es relevante: se estima que alrededor de 4,7 millones de personas conviven con diabetes, aproximadamente seis millones con enfermedad renal crónica y 800.000 con insuficiencia cardiaca. Además, algunas de estas patologías pueden permanecer asintomáticas hasta fases avanzadas, como ocurre en la enfermedad renal crónica, lo que refuerza la importancia del diagnóstico precoz.

La atención primaria se sitúa como eje clave para la detección precoz, el seguimiento y la coordinación de estos pacientes

Ante esta realidad, la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (Camfic), la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña (Aificc) y la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap), con la colaboración de Boehringer Ingelheim, han impulsado el «Consenso del manejo del síndrome cardio, renal, hepático y metabólico en la atención primaria», un documento que propone recomendaciones y herramientas para avanzar hacia un abordaje más integral, coordinado y temprano desde atención primaria.

«Desde Boehringer Ingelheim apoyamos iniciativas que promueven un abordaje más integral y coordinado de las patologías cardiovasculares, renales y metabólicas», señala Guillem Bruch, director de Market Access & Healthcare Affairs en Boehringer Ingelheim España. Añade que «este consenso refleja la necesidad de avanzar hacia un modelo asistencial más integrado, que supere la visión fragmentada de estas patologías y permita abordarlas de manera conjunta desde fases tempranas».

El documento impulsa la valoración conjunta del riesgo cardiovascular, renal y metabólico en la práctica clínica habitual

Un abordaje coordinado del paciente crónico complejo

El consenso insiste en la necesidad de abandonar la visión fragmentada del síndrome. La coexistencia de estas patologías en un mismo paciente y su relación bidireccional hacen necesario avanzar hacia modelos asistenciales más coordinados, capaces de abordar conjuntamente factores de riesgo, enfermedades asociadas y progresión clínica.

En este contexto, el documento destaca el papel de la atención primaria como eje clave para la detección, el seguimiento y la coordinación de los pacientes, especialmente ante el aumento de la cronicidad y la complejidad clínica.

Entre las propuestas se incluye reforzar la valoración conjunta del riesgo cardiovascular, renal y metabólico en atención primaria, impulsar la coordinación entre profesionales sanitarios y establecer circuitos asistenciales compartidos que garanticen la continuidad asistencial.

Se refuerza el cribado en pacientes con diabetes tipo 2, hipertensión, obesidad o insuficiencia cardiaca para favorecer el diagnóstico temprano

Desde Camfic subrayan que el Scrhm «es uno de los grandes retos actuales de salud y requiere un abordaje integral, longitudinal y centrado en la persona», basado en la prevención, el cribado y la intervención precoz. Añaden que el consenso «integra expertises en diabetes, enfermedad renal, hepática y cardiovascular».

Enfoque multidisciplinar con papel clave de farmacia

Para garantizar la aplicación efectiva y sostenible de las recomendaciones, el documento incorpora una visión multidisciplinar que integra medicina, enfermería y farmacia, con el objetivo de mejorar la atención global del paciente.

«La terapia farmacológica debe abordarse desde un prisma integral e integrador», señala Roser Valles, vocal de Sefap Cataluña. Destaca además el papel del farmacéutico de atención primaria como «figura fundamental dentro del equipo, experto en farmacoterapia y promotor del uso adecuado del medicamento».

El documento impulsa una visión multidisciplinar con medicina, enfermería y farmacia para mejorar la atención integral del paciente crónico

Cribado y detección precoz como eje del consenso

El consenso pone especial énfasis en la detección precoz del riesgo cardiovascular, renal y metabólico, especialmente en fases iniciales de la enfermedad. Entre las medidas propuestas destaca el refuerzo del cribado de enfermedad renal crónica en pacientes con diabetes tipo 2, hipertensión, obesidad o insuficiencia cardiaca, mediante la evaluación periódica del filtrado glomerular y la albuminuria.

Asimismo, plantea incorporar una valoración global del riesgo en la práctica clínica habitual de atención primaria para facilitar la detección temprana de complicaciones y comorbilidades. La colaboración entre medicina familiar y comunitaria, enfermería y farmacia de atención primaria se considera clave para mejorar la educación sanitaria, favorecer la adherencia terapéutica y reforzar el seguimiento de los pacientes.

«La atención primaria es el eje vertebrador de la prevención, la detección precoz y el acompañamiento continuado de las personas con enfermedades crónicas», destaca Emi Camprubí, presidenta de AIFiCC.

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