Fernando Cerimedo permanece aislado de los demás privados de libertad en el penal de Chonchocoro, debido a supuestas amenazas que habría recibido durante sus primeros días en el recinto, informó su abogado Ernesto Giraldez.
El jurista explicó que algunos internos habrían amenazado a su defendido y que entre ellos estarían personas trasladadas a Chonchocoro después de los bloqueos que se extendieron durante 53 días en el país.
Según la versión de la defensa, esos internos atribuirían a Cerimedo alguna responsabilidad por las medidas de presión. “Querían victimarlo”, afirmó Giraldez al explicar las razones por las que el exasesor político permanece separado de los demás internos.
Ante esta situación, la defensa solicitó a la administración penitenciaria un informe sobre las condiciones de seguridad de Cerimedo. Giraldez sostuvo que corresponde a la Policía Boliviana garantizar la integridad del detenido.
Mientras permanece en Chonchocoro, las investigaciones en su contra continúan. De acuerdo con su defensa, Cerimedo enfrenta tres procesos: uno por enriquecimiento ilícito, otro por tentativa de feminicidio y un tercero por violencia doméstica.
En el proceso iniciado en La Paz por enriquecimiento ilícito con afectación al Estado, la Fiscalía también habría ampliado la investigación por presunta usurpación de funciones, falsedad y legitimación de ganancias ilícitas.
Sin embargo, Giraldez afirmó que la defensa todavía no conoce en detalle los elementos que sustentan estas nuevas acusaciones.
“Estamos solicitando justamente que nos entreguen, que nos apersonemos al propio proceso para tener acceso a todas las pruebas que tiene el Ministerio Público”, explicó.
El abogado señaló que la defensa presentará documentación y solicitará diligencias con el objetivo de desvirtuar las acusaciones y los riesgos procesales considerados por la Justicia para ordenar la detención preventiva.
La situación de las medidas cautelares también es analizada por los abogados de Cerimedo. Giraldez explicó que una de las detenciones preventivas fue dispuesta el 21 de agosto en Santa Cruz, con cumplimiento en Palmasola.
Posteriormente, otro juzgado de La Paz determinó su detención preventiva en Chonchocoro por 180 días. Ante la coexistencia de ambas medidas, la defensa busca que la Justicia establezca cómo deben ejecutarse y, inicialmente, pretende el retorno de Cerimedo a Palmasola.
El objetivo principal, sin embargo, es desvirtuar los riesgos procesales para solicitar que el exasesor político pueda afrontar las investigaciones en libertad.
“Lo que nosotros tenemos que hacer es primero ver de desvirtuar los riesgos procesales”, sostuvo Giraldez, quien señaló que después plantearán la solicitud de defensa en libertad.
Según el abogado, Cerimedo se encuentra preocupado por los procesos y busca que las investigaciones avancen con transparencia. La defensa sostiene que pretende demostrar su inocencia y pidió celeridad en las actuaciones de sus abogados.
Por ahora, Cerimedo permanece aislado en Chonchocoro mientras avanzan las investigaciones y se define su situación jurídica.
