En una operación relámpago sin precedentes, la Policía y la Fiscalía desmantelan las mentes criminales detrás de las convocatorias al caos. Bogotá, Cali y Medellín bajo asedio virtual.
BOGOTÁ — Un gigantesco operativo militar y policial coordinado desde las más altas esferas de la fiscalía general de la Nación ha evitado, lo que fuentes de inteligencia califican como, «una inminente jornada violenta» en las principales capitales del país.
En las últimas horas, comandos de élite ejecutaron de manera simultánea una serie de allanamientos en Bogotá, Cali, Medellín, Villavicencio, Popayán, Cúcuta y Barranquilla, logrando la neutralización y captura de 23 peligrosos dinamizadores del terror.
Según las primeras versiones oficiales a las que tuvo acceso este medio, los detenidos no son simples manifestantes: se trata de los cerebros, financistas y temibles organizadores de una red criminal de estructuras criminales del ELN y FARC en complicidad con delincuentes de bandas transnacionales que pretendía sembrar el terror, el vandalismo y la destrucción antes, durante y después de los próximos comicios electorales.
El plan para «incendiar» el país
Documentos secretos revelan que estas estructuras criminales ya tenían diseñado un macabro plan de contingencia para bloquear las vías arterias del país e iniciar disturbios armados si los resultados de las urnas no favorecían a sus intereses oscuros.
«Financiaban la violencia desde la sombra. Tenían planeado sitiar las ciudades importantes y sabotear la democracia a punta de fuego y disturbios violentos», aseguró una alta fuente de la Fiscalía bajo estricto mapa de reserva.
Ciudades bajo la lupa de las autoridades
El despliegue de las fuerzas del orden se concentró en los puntos neurálgicos del mapa nacional:
• Bogotá y Medellín: Donde se capturaron a los presuntos «comandantes» de las redes de convocatoria digital.
• Cali y Popayán: Puntos donde se incautó material logístico y presunto dinero en efectivo destinado a financiar las revueltas.
• Cúcuta y Barranquilla: Zonas clave donde se blindaron las fronteras y accesos para evitar fugas.
• Villavicencio: Custodiada tras la caída de un importante enlace financiero.
Los 23 capturados ya fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad y con chalecos antibalas hacia complejos judiciales, donde están siendo puestos a disposición de las autoridades competentes para su judicialización inmediata. Se les imputarán cargos que van desde concierto para delinquir hasta terrorismo y financiación de actividades vandálicas.
El país respira un aire de tensa calma, mientras los operativos continúan vigentes y no se descartan nuevas capturas en las próximas horas. ¡La democracia está bajo fuego, pero las autoridades dieron el primer y más contundente golpe!





