La Asociación de de Productores de Arroz de Bolivia denunció el ingreso de hasta 20 camiones al día con arroz de contrabando que proviene de Paraguay, Argentina y Brasil; según la dirigencia del sector las mercaderías desembarcan a vista de todo el mundo en Santa Cruz.
El ingreso de este producto de contrabando es una de las principales preocupaciones para los productores nacionales, quienes aseguran que esta actividad ilícita afecta la competitividad del sector y desincentiva la producción.
El presidente de Adepab, David Pérez, afirmó que el producto ilegal ingresa al país desde esos tres países sudamericanos, sin que, según sostuvo, exista una respuesta efectiva de las instituciones encargadas de ejercer los controles, de las que mencionó a la Aduana y Senasag.
«Hoy por hoy está entrando arroz de contrabando procedente de Argentina, Brasil y Paraguay», señaló el dirigente a Canal Rural, quien aseguró que diariamente ingresan entre 10 y 20 camiones con cargas superiores a las 50 toneladas que llegan hasta Santa Cruz.
De acuerdo con Pérez, el ingreso de estos cargamentos se realiza por carreteras principales y no por rutas clandestinas, lo que, en su criterio, evidencia deficiencias en los mecanismos de fiscalización.
«Llegan a Santa Cruz camiones con cargas arriba de las 50 toneladas y las autoridades se hacen las ciegas», acotó Pérez.
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Contrabando
El representante del sector cuestionó el trabajo de las entidades responsables del control fronterizo y sanitario. Según manifestó, los propios productores han participado en la identificación e intercepción de cargamentos ilegales; sin embargo, afirmó que esas acciones no han derivado en sanciones ni en una reducción del contrabando.
Asimismo, sostuvo que la falta de resultados ha generado desánimo entre los productores, quienes consideran que sus denuncias no reciben la atención necesaria por parte de las autoridades competentes.
Pérez advirtió que el ingreso de arroz de contrabando genera una competencia desleal para la producción nacional, debido a que el producto ilegal se comercializa a precios inferiores a los del mercado formal, afectando la rentabilidad de los agricultores y poniendo en riesgo nuevas inversiones en el sector.
El dirigente insistió en la necesidad de reforzar los controles en las fronteras y en las principales rutas del país, además de fortalecer la coordinación entre las instituciones encargadas de combatir el comercio ilegal.
Las declaraciones se producen en un contexto en el que el sector agropecuario ha reiterado su preocupación por el impacto económico del contrabando sobre la producción nacional y ha solicitado la implementación de medidas más efectivas para proteger la actividad formal y garantizar condiciones de competencia equitativas.
