El vicepresidente del Consejo Departamental de Culturas de Cochabamba, Daniel Quiroga Claros, cuestionó la decisión del Gobierno de eliminar el Ministerio de Culturas y advirtió que la medida debilita la institucionalidad encargada de proteger el patrimonio, promover las expresiones artísticas y fortalecer la economía cultural del país.
A través de una carta abierta dirigida al presidente Rodrigo Paz, Quiroga sostuvo que la creación de la Agencia Nacional del Turismo, del Folclore y la Gastronomía representa un retroceso para el sector, al considerar que asumirá funciones similares con menor jerarquía institucional y sin que se hayan explicado sus competencias, presupuesto ni alcances.
El representante cultural afirmó que el problema no era únicamente el desempeño del extinto ministerio, sino la falta de recursos y capacidad para atender al sector. Señaló que el Registro Plurinacional de Artistas alcanza a unas 23.000 personas, mientras que las organizaciones culturales estiman que existen más de 300.000 trabajadores vinculados a la actividad artística en Bolivia.
Asimismo, sostuvo que la descentralización no debe implicar la desaparición de la instancia nacional encargada de las políticas culturales y pidió que el Gobierno explique los criterios que motivaron la reestructuración institucional.
Quiroga también destacó el aporte económico de las industrias culturales, el turismo y la gastronomía. Recordó que estos sectores generan miles de empleos y que eventos como el Carnaval de Oruro representan un importante movimiento económico para el país. En ese contexto, advirtió que reducir la capacidad institucional puede afectar el desarrollo de estas actividades y la protección del patrimonio cultural boliviano.
En la carta, el músico señaló además que Bolivia mantiene desafíos en la defensa de sus manifestaciones culturales ante controversias internacionales sobre danzas, festividades y otras expresiones patrimoniales, por lo que consideró necesario contar con una institución sólida que represente al país.
Asimismo, aclaró que su planteamiento no busca restituir el anterior ministerio en las mismas condiciones, sino construir una institucionalidad más fuerte y con mayor participación de los actores culturales, en cumplimiento de lo establecido por la Constitución Política del Estado respecto a la protección y promoción del patrimonio cultural.
