La controversia por una presunta gasolina de mala calidad llevó a que el sector de los surtidores exija que una empresa externa e independiente certifique el combustible que se comercializa en el país. El pedido surge ante el aumento de denuncias de conductores que atribuyen fallas mecánicas y daños en motores al uso reciente de gasolina.
La gerente de la Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur), Susy Dorado, fue enfática al señalar que la única forma de despejar dudas es mediante una verificación ajena tanto a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) como a las estaciones de servicio.
“La población necesita que una tercera empresa, externa, que no tenga nada que ver ni con Yacimientos ni con nosotros, certifique la calidad y se pueda constatar a nivel internacional que el producto cumple los estándares exigidos por la norma”, afirmó en contacto con Unitel.
Dorado remarcó que los surtidores no son responsables del combustible que expenden, ya que reciben el producto directamente de la estatal petrolera. “Nosotros no somos los que compramos, no somos los que almacenamos ni quienes hacemos la mezcla”, sostuvo, al aclarar que YPFB es la única entidad que importa, produce y realiza la mezcla con etanol.
Asosur
En ese marco, Asosur informó que ya se enviaron notas formales a YPFB y a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) solicitando información detallada y mayor transparencia sobre los controles de calidad aplicados al combustible distribuido en las últimas semanas.
El pedido de una certificación independiente cobra relevancia porque, recientemente, una empresa argentina realizó verificaciones técnicas sobre combustibles en Bolivia, avalando parámetros de calidad. Sin embargo, el estudio se realizó bajo coordinación de YPFB y los resultados fueron difundidos y festejados por la petrolera estatal, lo que pone en duda la transparencia del análisis.
Desde YPFB, por su parte, se indicó que se reforzaron los controles con muestras adicionales, certificaciones de entidades internacionales acreditadas y análisis en origen y destino. El Gobierno, en tanto, atribuyó los problemas detectados a residuos acumulados en tanques de la petrolera estatal durante gestiones pasadas y aseguró que la situación ya está controlada.
Mientras tanto, conductores del transporte público y privado mantienen sus reclamos y exigen explicaciones claras, así como posibles resarcimientos económicos por los daños a sus motorizados.


