Anuario iSanidad 2025
Dr. Rafael López, presidente de la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (Aseica)
El cáncer continúa siendo uno de los principales problemas de salud y socioeconómico en España. Tanto es así que tú, que estás leyendo estas líneas, al igual que yo, que las escribo, tenemos una muy alta probabilidad de desarrollar un cáncer en algún momento de nuestra vida: por estadística, uno de cada dos hombres o mujeres lo tendrá, según las últimas previsiones. Esta enfermedad representa casi el 29% de todos los fallecimientos y es la primera causa de muerte por enfermedad entre los menores de 65 años. Cada 1,8 minutos se diagnostica un nuevo caso y cada 3,8 minutos se produce un fallecimiento.


Aunque la esperanza de vida media de los pacientes con cáncer se ha duplicado en los últimos 40 años, aún queda mucho camino por recorrer: el gran objetivo es alcanzar una tasa de supervivencia del 70% en 2030. Para conseguirlo, la investigación es nuestra mejor y casi única herramienta. Solo a través de la ciencia lograremos prevenir mejor, diagnosticar antes y tratar con mayor eficacia.
En España contamos con un talento investigador excepcional y una sólida red de centros clínicos y académicos. Somos el tercer país del mundo en número de ensayos clínicos oncológicos y uno de los que más publicaciones científicas genera por habitante. Sin embargo, seguimos lejos de convertir ese conocimiento en innovación tangible: el número de patentes y desarrollos tecnológicos es bajo y la financiación, aunque mejora, continúa siendo insuficiente y muy dependiente de fondos públicos.
Somos el tercer país del mundo en número de ensayos clínicos oncológicos y uno de los que más publicaciones científicas genera por habitante
El déficit de inversión privada y filantropía: el gran gap español. El principal diferencial con los países de nuestro entorno, aparte de la inversión pública, que aquí es sensiblemente menor, es el escaso peso de los fondos privados y la baja cultura de filantropía científica.
En España, la financiación para la investigación en cáncer depende de la industria farmacéutica y del sector público, mientras que la aportación de empresas, fundaciones o particulares sigue siendo testimonial. Esta brecha limita, en mi opinión, la competitividad, la estabilidad y la capacidad de atraer y retener talento.
Por ello, desde Aseica consideramos urgente una reforma profunda de la Ley de Mecenazgo que la haga realmente atractiva y eficaz. Debe facilitar incentivos fiscales claros, promover las donaciones a proyectos de investigación y estimular la implicación de empresas, organizaciones y ciudadanos en el progreso científico. La ciencia necesita un marco estable y predecible que premie la inversión privada y reconozca el impacto social de quienes la apoyan. Por ello, proponemos algunas medidas que creemos que darían un impulso a esta cuestión.
La ciencia necesita un marco estable y predecible que premie la inversión privada y reconozca el impacto social de quienes la apoyan
Además de ampliar las ayudas públicas, convendría mejorar la fiscalidad del mecenazgo para incrementar los donativos de ciudadanos, organizaciones y empresas. También sería útil aumentar significativamente el porcentaje de PIB dedicado a investigación. Asimismo, resultaría apropiado establecer un compromiso de inversión en I+D+i constante e independiente de los ciclos económicos y políticos. Finalmente, habría que fomentar un cambio sociocultural que convierta la ciencia en una prioridad de Estado y el apoyo a la investigación en un valor compartido por toda la sociedad.
Retos de la oncología en España: una necesidad urgente
El desarrollo de una Estrategia Nacional de Investigación en cáncer más precisa y focalizada permitiría acercar los resultados científicos a los pacientes y a la sociedad. Esa política, en absoluta coordinación con la europea, debería organizar la colaboración público-privada y coordinar la investigación que se realiza en los distintos niveles del sistema sanitario y científico español. Solo así lograríamos consolidar una estructura sólida que impulsara la innovación, colaborara a lanzar el liderazgo español y europeo y acelerara la llegada de nuevos tratamientos al paciente.
Desde Aseica seguimos trabajando para fortalecer la investigación traslacional en España, impulsar la innovación y promover el trabajo en red entre hospitales y centros de investigación, reforzando el vínculo entre ciencia y sociedad. El futuro de la oncología pasa por una inversión sostenida, por la colaboración entre sectores y por una sociedad civil que comprenda que apoyar la ciencia es invertir en vida.
En un país que ha demostrado su excelencia científica y su compromiso con los pacientes, incrementar la inversión privada y la filantropía en investigación no es solo una opción, sino una responsabilidad colectiva.
