El Banco Central de Bolivia (BCB) reportó una ganancia de más de $us 400 millones en reservas internacionales genuinas en poco más de un mes, como resultado de las operaciones que realizó bajo el nuevo Régimen Cambiario.
De acuerdo con su presidente, David Espinoza, desde finales de julio y durante agosto, el sistema financiero comenzó a vender dólares al BCB en el exterior al Tipo de Cambio Oficial (TCO). Estas operaciones permitieron fortalecer las reservas líquidas del país y mejorar la capacidad de respuesta de la autoridad monetaria frente a eventuales presiones en el mercado cambiario.
El BCB señala que actualmente dispone de más de $us 1.134 millones en recursos líquidos, monto que, según la entidad, permite contar con un colchón para enfrentar y neutralizar posibles shocks en el mercado cambiario.
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Reservas
El incremento de las reservas internacionales plantea, sin embargo, un desafío adicional para la política monetaria. El BCB explicó que la acumulación de reservas puede generar presiones sobre la Base Monetaria, especialmente si los recursos salen del sistema financiero y se traducen en una mayor emisión de dinero.
En ese escenario, la autoridad monetaria asegura que aplicará sus instrumentos para mantener bajo control la expansión monetaria y evitar que la recuperación de reservas termine trasladándose a mayores presiones inflacionarias.
Espinoza remarcó que la estabilidad de precios seguirá siendo uno de los principales objetivos de la política monetaria.
“La inflación ha sido, es y siempre será un fenómeno monetario; hay que cuidar la expansión del dinero”, afirmó.
La entidad sostiene que garantizará al sistema financiero, las empresas y los hogares el cumplimiento de las metas establecidas en el Programa Monetario.
Inflación
El Banco Central aseguró que la Base Monetaria alcanzará el objetivo previsto para 2026 y que la inflación convergerá nuevamente a niveles de un dígito.
La institución también proyecta que no se producirán sobresaltos en el tipo de cambio y asegura contar con una batería de instrumentos para responder ante eventuales desequilibrios.
Con esta estrategia, el BCB busca administrar dos procesos de manera simultánea: fortalecer las reservas internacionales para recuperar capacidad de respuesta externa y, al mismo tiempo, evitar que una mayor liquidez en la economía alimente nuevamente la inflación.
La señal central de la autoridad monetaria es que la recuperación de reservas debe estar acompañada por una política de esterilización y control de la emisión, con el objetivo de evitar que la mejora de la posición externa se traduzca en nuevas presiones sobre los precios.
