Nadia Beller, expareja de Fernando Cerimedo, afirmó que la relación entre el argentino y el presidente Rodrigo Paz fue más cercano de lo que actualmente se pretende mostrar desde el Gobierno.
En una entrevista concedida al diario argentino Clarín, Beller afirmó que ambos mantenían reuniones frecuentes y aseguró que Cerimedo tenía una presencia habitual en el Palacio de Gobierno.
Beller, quien permanece bajo atención médica tras el ataque armado que sufrió el 17 de agosto en Santa Cruz, señaló que Cerimedo se reunía con Paz de forma regular.
“Se reunía todos los sábados a la tarde con Paz, eso que dicen que estaba alejado no es cierto”, afirmó. Además, aseguró que Cerimedo “todos los días se iba a las 7 y volvía por temprano a las 16. Si Rodrigo tenía que dar un mensaje a las 12 de la noche, se quedaba en el Palacio grabando el mensaje presidencial”.
Estas afirmaciones contradicen la versión de un supuesto distanciamiento entre Paz y Cerimedo después de que surgieran cuestionamientos sobre la influencia del argentino en el Gobierno. “Nunca tuvieron esa distancia que ahora el Gobierno pretende hacer creer”.
Beller también cuestionó la situación formal de Cerimedo dentro de la administración pública. Afirmó que el argentino no tenía un contrato oficial, pero contaba con una oficina en el Palacio de Gobierno. Ese espacio se encontraba en el piso 23 y cerca de las oficinas del Presidente, la jefa de Gabinete y la Secretaría.
“Formalmente no tiene contrato”, señaló la expareja de Cerimedo. Además, añadió que el argentino habría intentado justificar su presencia institucional mediante un supuesto vínculo con la Corporación Andina de Fomento (CAF), entidad que negó posteriormente contar con un contrato con él.
Otro de los puntos señalados en la entrevista fue la ciudadanía boliviana de Cerimedo. Beller afirmó que Paz le otorgó el carnet y cuestionó que el argentino hubiera cumplido los requisitos de permanencia exigidos para acceder a ese beneficio.
“El presidente Paz le dio la ciudadanía, yo tengo su carnet de residencia. Es un privilegio porque no tiene tiempo de permanencia”, indicó.
Beller aseguró que, pese a no tener una designación oficial, el argentino tenía acceso a espacios y funcionarios del Gobierno y participaba en asuntos vinculados con la comunicación y la gestión política.
La expareja del argentino afirmó que Cerimedo mantenía comunicación con funcionarios del área de seguridad. Según su relato, esta situación le generaba preocupación porque consideraba que podía utilizar sus contactos para influir en personas relacionadas con la investigación del ataque que sufrió.
Querían silenciarla
Beller sostuvo que conocía información sobre las actividades políticas de Cerimedo debido a la relación que ambos mantuvieron. Afirmó que él le contaba sobre sus reuniones con Paz y sobre otros contactos políticos, por lo que considera que su conocimiento podía comprometer intereses del entorno del exasesor.
Beller relacionó ese conocimiento con el ataque armado que sufrió y sostuvo que el móvil estaría relacionado con información que podía revelar. También señaló que había informado a la Fiscalía sobre los elementos que conocía y que corresponde a esa instancia determinar su valor dentro de la investigación.
La mujer cuestionó la falta de un pronunciamiento del presidente Paz tras el atentado. Afirmó que el mandatario conocía un episodio previo de violencia que involucró a Cerimedo y pidió garantías para evitar que el argentino conserve influencia política mientras avanza el proceso judicial.
El viernes, la Justicia determinó la detención preventiva de Cerimedo por 180 días dentro de la investigación por el ataque armado. El argentino enfrenta una investigación por su presunta participación como instigador, mientras su defensa ha cuestionado las acusaciones y el proceso.
