Gema Maldonado Cantero
Que las especialidades de dermatología y cirugía plástica son las más deseadas en la adjudicación de plazas MIR no es ninguna novedad. A la vocación se unen factores a tener en cuenta en la elección, como las condiciones laborales y la posibilidad de poder compaginar la labor en la sanidad pública con el ejercicio en la privada. Pero nunca está todo escrito sobre los deseos y las preferencias de los futuros residentes que en un mes se pondrán la bata blanca en hospitales de todo el territorio nacional. Muchas historias diversas se han dado cita este lunes en Madrid en el arranque de la elección de plazas MIR 2026.
Entre las respuestas habituales en el primer día de adjudicación a la pregunta que los medios solemos hacer (¿qué especialidad es la elegida?) se han colado especialidades que tradicionalmente tienen más dificultades para adjudicar sus cupos, como geriatría, y otras que no están entre las más deseadas, como medicina interna. Eran la opción preferente de varios futuros residentes con puestos altos de los que permiten barajar muchas opciones.
Lucía pasó de un puesto 18 que le permitió elegir dermatología en 2024 a dejar la residencia y volver a presentarse este año para escoger medicina interna


Es el caso de Lucía Martínez, que posaba feliz con el acta de su recién adjudicada plaza como MIR de medicina interna en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander, después de obtener el puesto 44 en esta convocatoria. Era la segunda vez que elegía plaza en dos año. «La primera vez fue en 2024. En esa ocasión conseguí el puesto 18 y escogí dermatología en el mismo hospital», cuenta a iSanidad. «En el segundo año de residencia me di cuenta de que no era lo mío y decidí dejarlo en agosto y preparar otra vez el MIR».
Se dio cuenta de que su perfil «es más clínico» y sentía que le «faltaba patología sistémica», así que optó por volver a concentrar su energía en preparar de nuevo la prueba y buscar «un cambio de paradigma». Lucía es consciente de que su decisión no es muy frecuente. Dermatología suele agotarse en los primeros 700 puestos, es la especialidad estrella en los últimos años. Aunque su familia entendió «bastante bien» su decisión, cuenta que sus compañeros del hospital «se sorprendieron un poco más, porque igual es poco habitual».
A unos pocos metros de ella, Miguel, aún emocionado y no sin ciertas dudas, recibía el abrazo de sus amigos y el aplauso de otros presentes que alababan su decisión final: medicina interna en el Hospital Universitario La Paz de Madrid. «No sé si estoy contento con lo que he cogido o no, supongo que el tiempo dirá«, admitía. «Enhorabuena, necesitamos médicos así, los de interna son los sabios de la medicina», le animaba una mujer cerca de él.
Miguel: «Dudé mucho con dermatología, porque las cosas no están muy bien en general, pero [medicina interna] es lo que me gusta»


«Dudé mucho con dermatología, porque las cosas no están muy bien en general, pero es lo que me gusta y, si me tengo que esforzar más en llegar a los puestos que quiero, a lo hecho, pecho», contaba, con una sonrisa. Aunque estudió medicina en Madrid, Miguel es de Zamora, así que para él, como para muchos de sus compañeros, empieza otro reto. «Me toca buscar piso».
Junto a sus amigos, Nerea aguardaba la salida de otro miembro del grupo que elegía plaza con el puesto 23. Ella lo hará mañana, también obtuvo un buen número de orden y tiene clara su elección. «Geriatría me gusta mucho. Lo quería desde antes de empezar a estudiar». Es una de las especialidades que se quedan rezagadas a la hora de agotar sus vacantes, pero la vocación por el cuidado de la población más envejecida está clara para esta futura residente en Madrid, que tiene especial interés en el ámbito de la ortogeriatría. «Me dan mucha ternura las personas mayores, creo que hay que cuidarlas mucho», ha apuntado.
Nerea: «Quería geriatría desde antes de empezar a estudiar. Me dan mucha ternura las personas mayores, creo que hay que cuidarlas mucho»
Como Nerea, su grupo de amigos tiene ganas de «dejar atrás todo el proceso, que se hace largo y tedioso; estos meses han sido bonitos pero, queremos empezar a trabajar ya«, terciaba Aitor, que tendrá que elegir el martes y se inclina por anestesiología. «Son días de nervios porque empiezan a elegir amigos y ves que van bajando las plazas, pero bueno, a vivirlo con mucha paz porque a cada uno nos va a tocar la nuestra», explicaba Marta, otra joven de un grupo cercano al de Nerea, que aún no tiene seguro si podrá elegir la especialidad que busca. Junto a ella, Rubén está más seguro. «He tenido suerte y, en principio, va hacer lo que me gusta. El Simule te quita un poco los nervios antes de venir aquí«.


Los otros protagonistas del día son las familias que han vivido todo el proceso con ellos y que han hecho cientos de kilómetros en algunos casos para estar presentes en el día de la elección. Es el caso de Eloy que, junto a su familia, han llegado de Asturias. Uno de los futuros MIR que elegían plaza este lunes es su hijo. Con los «nervios» habituales de la jornada, admitía tener «experiencia» en esto de esperar ante la sede ministerial del Paseo del Prado. «Tenemos más hijos que escogieron y nosotros somos médicos y también escogimos«.
Luisa: «Este es un momento histórico para todos. Ha sido un año muy duro muy duro»
Maleta en mano y dispuestos a volver a Jaén con una plaza MIR bajo el brazo esperaban desde primerísima hora de la mañana Luisa y su hijo Manuel Alejandro, madre y hermano de una futura residente que con toda probabilidad dirigirá sus pasos a la especialidad de aparato digestivo en Oviedo. «Este es un momento histórico para ellos, para mí y para todos», contaba Luisa, que enfatiza que ha sido «un año muy duro muy duro». Su hermano tampoco podía ocultar sus nervios. «Este ha sido el sueño de mi hermana desde chiquitilla», recuerda con una sonrisa.


Para Julia, el día es muy especial. Elegía su novio, que obtuvo el puesto 25, y ha venido junto a sus suegros desde Málaga. No solo viene como acompañante, ella misma elegirá su plaza este martes. «Él ha trabajado mucho y se merece elegir lo que quiera; si va todo bien, será cardiología en el 12 de Octubre y yo pediatría en el 12 de Octubre también», contaba. Aún tiene reciente la «incertidumbre» que han supuesto los retrasos de la convocatoria de Formación Sanitaria Especializada de este año. «Nos ha afectado a todos mucho psicológicamente, porque nunca sabías qué iba a pasar».
Entre la muchedumbre de familiares y de futuros residentes también ha habido cabida para la protesta que mantienen en huelga intermitente indefinida a los médicos en España. La Academia AMIR repartía camisetas donde se podía leer Trabajar 24 horas no debería ser la elección hoy. Enfundada en una de las camisetas, la Dra. Carmen Truyols, que se ha convertido en una de las caras visibles de la huelga contra el Estatuto Médico, ha apoyado la iniciativa. «Toda esta gente se ha dejado la vida por estar hoy aquí, por conseguir una plaza como médico. Les quedan cuatro o cinco años por delante, que no sean de maltrato«, ha reclamado.


