El hantavirus que causó tres muertes en un crucero en el océano Atlántico es de la cepa Andes, única de la que se ha documentado transmisión entre humanos, confirmó este miércoles un laboratorio que colabora con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La identificación fue posible gracias a una muestra tomada mediante PCR de una persona que había estado a bordo del buque afectado, el MV Hondius, indicó un comunicado del Centro de Enfermedades Virales Emergentes de los Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG).
El crucero de lujo partió de Argentina y a principios de abril un pasajero neerlandés presentó síntomas, tras lo que falleció el día 11.
Su esposa desembarcó ya con afecciones en la isla de Santa Elena, en mitad del Atlántico, y tomó un vuelo a Johannesburgo (Sudáfrica), pero murió en los servicios de emergencia de un hospital de esa ciudad.
Una segunda mujer, de nacionalidad alemana, falleció el 2 de mayo, cuatro días después de empezar a mostrar signos de neumonía.
El Ministerio de Sanidad español ha designado la isla de Tenerife, en las Islas Canarias, como lugar para que reciba atención médica el pasaje y la tripulación del MV Hondius, ahora fondeado en Cabo Verde, aunque las autoridades regionales de Canarias se oponen por razones de seguridad.
También será atendido en Tenerife el médico de a bordo, que será evacuado en avión en breve hasta un hospital tinerfeño.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Países Bajos informó el martes de que preparaba la evacuación de tres enfermos que requieren atención médica urgente, y destacó que está apoyando a la empresa operadora del crucero, la neerlandesa Oceanwide Expeditions, en ese proceso.
Las autoridades de Cabo Verde confirmaron que ya llegó al país uno de los dos aviones ambulancia que evacuarán a tres enfermos, pues no permiten que el buque atraque.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) activó una alerta internacional tras confirmarse la muerte de una pasajera contagiada con hantavirus, lo que llevó a iniciar la búsqueda de más de 80 personas que compartieron un vuelo con ella. El objetivo principal es ubicar a los viajeros y evaluar posibles riesgos de exposición, en un contexto donde la vigilancia epidemiológica resulta clave para evitar brotes.
El caso está relacionado con una ruta que cubría la isla de Santa Elena – Johannesburgo. En esa aeronave viajaba una mujer de nacionalidad neerlandesa, de 69 años, quien había presentado síntomas compatibles con la enfermedad poco antes de abordar, lo que encendió las alarmas sanitarias tras confirmarse su diagnóstico.
Claves del tema: cuatro preguntas
¿Por qué la OMS busca a los pasajeros del vuelo?
Porque compartieron viaje con una persona que murió por hantavirus y se confirmó que es una cepa transmisible entre humanos.
¿De dónde provenía el caso detectado?
La paciente venía de un crucero con brote de hantavirus y fue evacuada antes de tomar el vuelo.
¿Qué medidas están tomando las autoridades?
Se está localizando a los pasajeros y haciendo seguimiento sanitario para descartar posibles contagios.
¿A dónde están atendiendo los pacientes afectados del crucero?
En Tenerife, España y Cabo Verde también se prepara.


