La comisión del Gobierno que interviene a la ANH identificó 22 millones de litros de combustible desviados y detectó nueve vulnerabilidades en los sistemas informáticos de la entidad fiscalizadora.
El ministro de Producción sostenible, Oscar Mario Justiniano, informó que el equipo técnico encontró una desintegración entre los sistemas de control de la ANH y los procesos de asignación y venta de YPFB, situación que, según la autoridad, permitió que se generaran irregularidades sin un seguimiento efectivo.
«Son 22 millones de litros en desvío ese es el grado de desintegración de sistemas, de controles y también de asignaciones», puntualizó Justiniano.
Entre las vulnerabilidades identificadas aparecen “puertas traseras” que permitían accesos externos al sistema, despachos sin límite y cuentas con permisos para ejecutar operaciones como si correspondieran a funcionarios de la ANH.
Justiniano también señaló que algunos usuarios podían revertir bloqueos aplicados a surtidores, importadores u otros operadores cuando los sistemas detectaban alguna irregularidad. La intervención permitió identificar además contraseñas utilizadas para acceder a las plataformas.
“Lo que hemos encontrado acá es una desintegración total de la revisión, fiscalización y control”, afirmó el ministro.
Desvío
Uno de los casos identificados ocurrió en Cerramón, donde las autoridades detectaron el desvío de 30.000 litros de diésel que debían llegar a productores de la Chiquitanía.
Justiniano explicó que el combustible tenía como destino una zona con actividad productiva vinculada al abastecimiento de alimentos. La autoridad aseguró que el Gobierno ya intervino el caso, secuestró documentación y activó procesos penales.
Otro hecho ocurrió en Puerto Paila, donde las autoridades detectaron el desvío de 3.000 litros de diésel mediante 28 facturas registradas a nombre de una misma persona.
El ministro también denunció registros atípicos de combustible para motocicletas. Según explicó, una moto que normalmente requiere entre seis y ocho litros para operar llegó a registrar cargas por 3.000 litros en un mes.
En este caso, las autoridades identificaron a los involucrados y remitieron el caso a la Justicia. Justiniano informó que el Ministerio Público determinó 30 días de detención preventiva para los imputados mientras avanza la investigación.
Mayor control
El Ejecutivo trabaja en la integración y actualización de los sistemas de la ANH para cerrar los accesos irregulares y mejorar el seguimiento de los carburantes desde su asignación hasta su consumo final.
Justiniano señaló que el objetivo consiste en conocer con precisión cuánto combustible consume el país, cuánto necesita importar, quién lo importa y dónde termina cada volumen asignado.
El ministro afirmó que el Gobierno ya trabaja en modificaciones de los sistemas informáticos y en la identificación de los responsables de las irregularidades, sin importar si corresponden a la actual o a anteriores gestiones.
Dato
Los casos identificados llegarán al Ministerio Público y a la Contraloría, según Justiniano, quien aseguró que el Ejecutivo aplicará sanciones contra quienes resulten responsables.
El ministro remarcó que la intervención busca recuperar el control sobre una cadena que considera fundamental para garantizar el abastecimiento de combustible, la producción agropecuaria y el transporte de alimentos.
Como referencia para dimensionar el hallazgo, Justiniano señaló que Santa Cruz consume alrededor de 3 millones de litros de combustible al día, por lo que los 22 millones de litros detectados representarían el equivalente a varios días de consumo de uno de los principales departamentos productivos del país.
El Gobierno pretende concluir en las próximas horas la integración de los sistemas para reforzar los controles y detectar nuevos desvíos.
