Posted in

Construyendo un camino hacia la sostenibilidad empresarial

Hace diecisiete años, hablar de medio ambiente en el ecosistema empresarial boliviano solía entenderse como un gesto de buena voluntad o, en el peor de los casos, como una obligación de cumplimiento normativo. En ese contexto, por iniciativa de CAINCO y con el valioso apoyo de Swisscontact, nació la Fundación para el Reciclaje Santa Cruz, FUNDARE. Cuando dimos los primeros pasos, apenas se hablaba de la clásica fórmula de las 3R: reducir, reutilizar y reciclar.

Nuestra misión inicial surgió de una necesidad concreta y operativa: articular los distintos eslabones de una cadena aún incipiente, vinculando a quienes generaban residuos, a los recolectores de base y a la naciente industria del reciclaje. Todo ello acompañado de campañas en barrios y colegios para sensibilizar sobre la importancia del tema.

En aquel momento, lograr que el sector productivo dialogara con la recolección informal y el reciclaje era casi una acción filantrópica, difícilmente entendida como parte de un modelo de negocio. Sin embargo, el tiempo demostró que ese esfuerzo no era una moda pasajera ni una simple iniciativa idealista.

Con el paso de los años, los acelerados avances tecnológicos, la mayor frecuencia de eventos climáticos extremos, la visión de las nuevas generaciones y los cambios sociales y políticos transformaron nuestra propia forma de entender los desafíos del entorno. La sofisticación de los estándares ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) y las crecientes exigencias de las cadenas de valor internacionales terminaron de cambiar las reglas del juego. La sostenibilidad dejó de ser una declaración de buenas intenciones para convertirse en el cimiento sobre el cual las empresas aseguran su relevancia, eficiencia y permanencia en el tiempo.

En este nuevo contexto decidimos dar el siguiente paso institucional: ampliar nuestro alcance más allá de la gestión de residuos. Dejamos atrás a FUNDARE para convertirnos en FUNDARES. Esa «S» añadida representa precisamente eso: la consolidación de la sostenibilidad, la economía circular y la transición energética como motores de competitividad y resiliencia empresarial.

Hoy, la economía circular ya no puede entenderse únicamente como la gestión de residuos. Es una nueva forma de concebir los negocios desde su origen. En términos prácticos, cuando una empresa hace un uso adecuado de sus recursos, evita desperdicios, optimiza el consumo de energía y agua, y aprende a ver recursos donde antes veía basura, está construyendo procesos más eficientes que se traducen en ahorros tangibles reflejados en sus estados financieros. Estas prácticas son la esencia misma de la sostenibilidad: reducen impactos ambientales y, al mismo tiempo, se convierten en una fuente directa de competitividad.

Ante esta realidad surge una pregunta clave: ¿cómo financiar la economía circular?

Rediseñar modelos productivos, incorporar tecnología limpia y avanzar en la transición energética requieren instrumentos apropiados. Ha llegado la hora de poner en práctica las finanzas sostenibles: bonos verdes, fondos especializados, capital paciente, taxonomías claras y mecanismos vinculados a los mercados de carbono. La verdadera transición no se logrará si solo discutimos cómo gestionar los desechos; el desafío de fondo consiste en movilizar recursos para financiar esta transformación integral.

A lo largo de estos 17 años hemos aprendido que la ambición ambiental no avanza únicamente con conceptos, sino con medición técnica, herramientas rigurosas y modelos de negocio viables. Hemos comprobado que es posible desarrollar negocios sostenibles con un impacto positivo real. Celebramos este aniversario reafirmando nuestro compromiso de seguir tendiendo puentes: acompañando a las empresas en sus desafíos ambientales con soluciones prácticas; promoviendo la inclusión de los recuperadores de base; transformando los residuos en activos estratégicos; y consolidando la sostenibilidad como un eje central de la estrategia empresarial y de la competitividad del país.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *